Ayer se realizó la audiencia de procedimiento simplificado, en el marco de la querella por injurias graves que presentó Mimica en contra de Karelovic. “No siempre un conflicto termina en sanción”, dijo el juez Andrés Provoste, al explorar la posibilidad de llegar a una conciliación. Pero el concejal no se allanó a esta salida y prefirió el juicio simplificado, que se fijó para el 26 de julio, al mediodía.
El abogado de Mimica, Gonzalo Rubilar, solicitó una pena inicial de 541 días, pero si Karelovic admitía responsabilidad en el delito de la querella rebajaba la pena a 61 días y la multa de 20 a 11 UTM
($ 435.270).
Juicio
Aunque no estaba en agenda, Lafontaine solicitó que ayer mismo se preparara el juicio. Mal le fue en esta parte a Rubilar, porque solamente pudo incorporar como testigo a tres personas individualizadas en la querella, ya que otros nombres fueron rechazados por la contraparte, que recordó que existe jurisprudencia al respecto, en cuanto a que si no están individualizados en el escrito no pueden ser citados a declarar. Esto complicará las pretensiones del abogado Rubilar en el juicio, porque no se podrá valer de otras pruebas, como documentos escritos, para que condenen al concejal.
A diferencia de Lafontaine, que sí logró incorporar siete testigos. Incluso pidió que citen a declarar al alcalde de Punta Arenas, quien el 26 de julio, al mediodía deberá comparecer en el Juzgado de Garantía.
“Amordazado”
Lafontaine se mostró en total desacuerdo con judicializar los conflictos políticos. Y aclaró que su cliente solamente fiscalizó en el ejercicio de su cargo, como lo encomienda la ley. Tarea que a su juicio no se puede hacer amordazado. Además él (Karelovic) realizó una crítica dentro del ámbito político”. Por eso, dijo, “no se pueden judicializar los conflictos políticos”, y que, “para fiscalizar es necesario hablar”.