Cada
año, los iraníes conmemoran el inicio de la ocupación durante 444 días
de la embajada de Estados Unidos por estudiantes islámicos que
retuvieron como rehenes a más de 50 diplomáticos estadounidenses y que
acabó conduciendo a la ruptura de las relaciones diplomáticas entre los
dos países. Como de costumbre, los manifestantes corearon “Muerte a
Estados Unidos”, “Muerte a Israel” y quemaron banderas estadounidenses.
Otros llevaron efigies de Trump que golpearon con palos, constató un
periodista de la AFP.
Ante
la antigua legación diplomática se exhibió una maqueta a escala real de
un misil balístico en señal de “resistencia” frente a Estados Unidos,
que recientemente adoptó nuevas sanciones contra el programa balístico
de Irán y los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite de la
República Islámica. “Este año, la política antiiraní de Trump movilizó
más a los iraníes”, declaró Alí Shamjani, secretario del Consejo Supremo
de Seguridad Nacional.