Diferentes penas deberá cumplir un adulto y un adolescente tras ser condenados por asaltar a un transeúnte sustrayéndole dinero.
Ayer, el Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas dio a conocer la sentencia en contra de Heber Eduardo Paredes Ulloa, a quien se le condenó a cinco años y un día de cárcel, mientras que para el adolescente A.C.R., a una sanción de tres años de libertad asistida especial por un delito de robo con violencia, tal como lo señaló la fiscal del caso, Wendoline Acuña: “Al adulto se le condenó a una pena de cinco años y un día, mientras que para el adolescente tres años de libertad vigilada, las penas aplicadas se enmarcan dentro de las que establece del marco penal respectivo, el mínimo en este caso, pero lo importante que el adulto va a cumplir una pena efectiva, sin beneficios a su favor y en el caso del menor deberá someterse al programa respectivo del Sename tiene para él”.
De acuerdo con los antecedentes, el 5 de marzo de 2016, siendo aproximadamente las 4 horas de la madrugada, la víctima M.L.F. después de haber descendido de un taxi, caminaba por la calle Gaspar Marín y al llegar a calle Manuel Gandarillas de la ciudad de Punta Arenas se encontró con Heber Eduardo Paredes Ulloa, de 27 años, y un adolescente de 16 años de edad identificado como A.C.R., quienes inmediatamente atacaron al afectado con golpes de pie y puño en rostro y cabeza para luego registrarle sus vestimentas, sustrayéndole desde su chaqueta y billetera con dinero en efectivo. Al gritar por auxilio, una patrulla de Carabineros que observó los hechos acudió en su ayuda, cuestión advertida por los imputados, quienes huyeron del lugar. En esos instantes Heber Paredes Ulloa, quien tenía en su poder la billetera de la víctima, se despojó de ésta arrojándola al suelo, no obstante, fueron igualmente detenidos ambos a metros del lugar. La víctima resultó con contusiones faciales múltiples y contusión de cuero cabelludo.
Testimonios
En el juicio realizado la semana pasada, los imputados y la víctima entregaron sus testimonios. El adolescente recordó que ese día “estaba con Heber tomando una botella de vino y me dieron ganas de fumar, fuimos a comprar cuando veo al caballero y me pidió un cigarro insistentemente. Me pegó un combo y empezamos a forcejear y Heber se metió a separarnos y el cayó y pasó la patrulla”. Por su parte, Heber Paredes Ulloa señaló que “Estábamos tomando vino, se acabaron los cigarros y cuando fuimos a comprar apareció este hombre y cuando miré para atrás estaban forcejeando los dos y me devolví a defenderlo. Como yo tenía una orden pendiente me fui de ahí y llegó Carabineros”.
A pesar de estas declaraciones, la víctima entregó una versión diferente. “Gracias a Dios llegó Carabineros de lo contrario no estaría contando esto. Ese día me bajé de un taxi y empecé a caminar, donde me encontré con dos individuos que esperaron mi avance y por la espalda me atacaron con golpes de pies y puños, los dos me pegaron y me tiraron al piso, ahí pasó Carabineros. Ese día me habían pagado mi sueldo y lo tenía en la billetera”.