La
llegada del gobernador regional sin quererlo ha generado un verdadero
puzzle en la administración de Sebastián Piñera en Magallanes, por
cierto esta situación debe también verse replicada en todas las regiones
del país, el efecto dominó consiste en que varios Jefes de División de
la actual Administración dejan sus cargos y se produce una lógica
presión en funcionarios de confianza de la actual administración, en
nuestra región en particular se ha conocido por trascendidos que todos
los Jefes de división del GORE han presentado su renuncia al cargo con
fecha 14 de julio, día que asume la nueva máxima autoridad regional, sin
dudas esto no sorprende a nadie porque lógicamente la nueva autoridad
debe dejar en sus cargos de confianza a quienes ha estimado competentes
para las labores que asume la nueva administración, pero incluso las
renuncias conocidas van más allá, incluyendo Seremis que a pesar de
tener posibilidades de mantenerse en los cargos de confianza hasta marzo
de 2022, han declinado seguir en sus cargos, como también pueden haber
otras renuncias asociadas a postulaciones parlamentarias, esto
reconocidamente legitimo apunta también a una situación de lentitud por
el movimiento de autoridades, sin embargo debemos pensar que cada cuatro
años se produce esta situación que aun reconociendo su pertinencia no
podemos dejar de mencionar la ralentización que se produce en todos los
procesos gubernamentales, si más aún tomamos en cuenta que en esta
ocasión las administraciones regionales no tendrán ni siquiera los
cuatro años especificados en la ley 19.175 por los atrasos en los
procesos eleccionarios. Dada la importante labor de la Comisión
Constituyente, pareciera que estos temas debieran necesariamente ser
abordados en el transcurso de las discusiones, apuntando a una mejor
optimización de los calendarios electorales y su duración, estos
periodos de cuatro años resultan un tanto cortos cuando se considera el
asentamiento y el proceso de termino reduciendo la actividad a poco más
de dos años de trabajo continuo.
Ya hemos escrito sobre lo que esperamos de esta nueva
institucionalidad, por lo mismo deseamos fervientemente que el proceso
vaya teniendo una evolución conveniente, allí estaremos poniendo lo
mejor de nuestros esfuerzos para armonizar de la mejor forma posible
nuestra acción desde el CORE con la nueva autoridad, pienso que esa
intención manifiesta debieran tenerla, todos quienes hemos celebrado los
pequeños avances de la regionalización, omitiendo nuestra legitimas
visiones políticas en pos de conseguir los mejores resultados de una
gestión propiamente regional, tengo confianza en que todos los
incumbentes vamos a poner nuestra mejor disposición para obtener un buen
resultado, teniendo claro que todos tenemos un espacio para opinar,
disentir, discutir y acordar las estrategias para la marcha del Gobierno
Regional de Magallanes, también hacemos un llamado al denominado
Gobierno Nacional y sus delegaciones en Magallanes, sinceramente,
excepto excepciones se han mostrado indiferentes, molestos y poco
interesados en la nueva gobernanza regional, se puede entender como un
situación humana, pero no podemos justificar la desidia sobre este
proceso, no se ve bien la indiferencia ni el silencio frente a un acontecimiento de esta magnitud.
Mis
Últimas líneas, se las dedico a quienes han comenzado a escribir
nuestra carta Magna, comprensión, empatía, condena a la violencia y un
tremendo éxito en tan noble labor para la que los ha elegido el país.