La huelga de los trabajadores petroleros amenaza con afectar el normal abastecimiento de combustible, ya que los pozos de la región afectada por la medida de fuerza aportan cerca del 20 por ciento de los hidrocarburos que consume la Argentina.
También se produjeron manifestaciones en otras sedes del gremio en las ciudades de Las Heras, Pico Truncado y Río Gallegos, la capital de la provincia natal del fallecido ex presidente Néstor Kirchner y donde su esposa, la Mandataria Cristina Fernández, posee su residencia privada.
“Vamos a defender nuestro sindicato a como dé lugar, no vamos a usar armas de fuego, pero si hay que poner lo que hay que poner para defenderlo lo vamos a poner”, aseguró Luis Cárdenas, uno de los dirigentes suspendidos. “Si nos van a sacar a los palos de nuestra propia casa no lo vamos a permitir, si hay palos vamos a devolver palos”, enfatizó.