Araya Gallardo arriesga presidio perpetuo, acusado de golpear y zamarrear a su hijo, quien falleció el 12 de marzo, tras estar cinco días en la Clínica Reñaca de Viña del Mar.
En primera instancia el hombre fue formalizado por parricidio frustrado, pero se espera que el cargo sea cambiado a parricidio consumado en los próximos.