Dos de las organizaciones mundiales más importantes, la OMS y OPS, en conjunto con el Instituto de Salud Pública (ISP) y estudios de la Universidad de Magallanes (UMAG), investigaron qué era lo que realmente estaba sucediendo en Magallanes y si se encontraba circulando una nueva variante del virus.
Tras el análisis, se concluyó que la detección de una mutación en la proteína Spike de SARS-CoV-2 en el linaje detectado en la Región de Magallanes, también fue descubierto en genomas del linaje B.1.1.1 de la Región Metropolitana.
En conclusión y de acuerdo con el estudio, no hay evidencia que indique que el aumento de casos en Magallanes se deba a la variante GR.
El seremi (s) de Salud, Eduardo Castillo, manifestó que no es posible atribuir a una mayor contagiosidad ni tampoco letalidad mayor o menos, sino a características similares a la cepa.
“Cuando nos preguntamos a qué se debe la alta contagiosidad que en algún momento tuvimos, son atribuibles a un contagio comunitario, y para ello es que se ha hecho una reingenería de la estrategia adaptada a nuevas realidades en un virus nuevo, una pandemia distinta y cambiante cada día, para poder responder efectivamente a la mayor cantidad de contagios que se presenten”, destacó Castillo.
No afecta vacunas
Desde La Moneda, el ministro de Salud Enrique Paris, manifestó que la diseminación del virus no va a producir problemas con respecto del desarrollo de las vacunas para la situación de Magallanes.
“Nosotros no pensamos que esta variación fue la causante de esta gran cantidad de pacientes contagiados en Punta Arenas. Tratamos de disminuir la diseminación viral y eso se logró, la curva bajó enormemente, pero gracias a la población y el reforzamiento en el uso de mascarillas en los hogares y otras normas sanitarias”, manifestó la primera autoridad sanitaria del país