Tras
más de 14 meses en situación de rebeldía, César Aguilante Necul al fin
pudo comparecer ante el Juzgado de Garantía de Punta Arenas por una
causa que tiene pendiente desde julio del 2019.
Ese
mes, el imputado manejaba su vehículo Hyundai por la calle Eusebio
Lillo hasta que perdió el control. Presuntamente, conducía en estado de
ebriedad y colisionó un auto Sanyang que, según el parte policial,
presentó daños que superan los 50 mil pesos.
Reacio
a ser fiscalizado, el sujeto habría emprendido la fuga por la misma
calle donde ocurrió el accidente. Su huida fue interrumpida por un
testigo de los hechos, quien logró darle alcance y controlarlo hasta que
llegase Carabineros.
Tras
concurrir al lugar, los funcionarios policiales constataron que el
individuo tenía hálito alcohólico, rostro congestionado y dificultades
del habla, entre otros síntomas. Por ello, le aplicaron un examen
respiratorio que arrojó 1,80 gramos de alcohol por litro de sangre.
Por
estos hechos, la fiscalía presentó un requerimiento para procedimiento
simplificado y le imputó el delito de conducción en estado de ebriedad
con resultado de daños.
Como
pena, el Ministerio Público solicitó que se impusiese el castigo de 540
días de cárcel, multa de 5 UTM y suspensión de la licencia por 5 años.
Tras
presentarse el requerimiento, el tribunal perdió el rastro del
imputado, quien se ausentó a dos audiencias de preparación. En diciembre
del 2019, el fiscal Oliver Rammsy solicitó que se le declarase en
rebeldía para que pudiese comparecer ante el juzgado, institución que
finalmente emitió una orden de detención.
Tuvieron que pasar 14 meses
para que la Policía de Investigaciones (PDI) lograse aprehender a
Aguilante Necul. El jueves, el individuo fue detenido y llevado a
cuartel policial.
Desde
el recinto de la PDI, el imputado se conectó por vía telemática y
escuchó el requerimiento de la fiscalía. La persecutora Wendoline Acuña
le dijo que estaba dispuesta a rebajar la pena solicitada a 61 días de
cárcel y una multa de 2 UTM si admitía su responsabilidad en los hechos.
Respecto de la suspensión de la licencia por cinco años, la fiscal dijo
que mantendría la solicitud por los antecedentes penales. El imputado
ya registra una condena por conducción en estado de ebriedad con
resultado de daños, además de otro delito por violación de morada.
Tras
conversarlo con su abogado, Aguilar Necul decidió rechazar las rebajas
del Ministerio Público y negar su participación en los hechos. De este modo, el tribunal lo citó para otra audiencia de preparación de juicio. Si nuevamente no concurre, arriesgaría una nueva orden de detención.