Con este fallo, se ratifica la condena del imputado, quien fue sentenciado a cumplir cinco años de presidio efectivo por porte de artefacto explosivo, y 300 días de reclusión menor sin beneficios, por el delito de daños, luego que fuera declarado culpable de colocar un artefacto explosivo en Noviembre de 2011, en una sucursal del Banco BCI.