En un comunicado que detalla las acciones llevadas a cabo en esos países, Bachelet indica que en China su
gabinete recibió informaciones sobre más de una docena de casos de
profesionales de salud, universitarios y ciudadanos comunes que parecen
haber sido detenidos, y en algunos casos inculpados, por haber publicado
sus opiniones u otras informaciones sobre la situación vinculada al
Covid-19, o que criticaron la respuesta del gobierno a la epidemia.
“En Bangladés, Camboya, China, India, Indonesia, Malasia, Birmania, Nepal, Filipinas, Sri Lanka, Tailandia y Vietnam se
informó de arrestos por expresar descontento o supuestamente difundir
información falsa a través de la prensa y las redes sociales”, según el
comunicado.
La Alta Comisionada dijo que reconoce la necesidad de restringir la
desinformacion dañina para proteger la salud pública o cualquier tipo de
incitación al odio a las minorías.
Sin embargo insistió en que esto no se convierta en censura.
“Si bien los gobiernos pueden tener un interés legítimo en controlar la difusión de información errónea en un contexto volátil y sensible, debe ser proporcionado y proteger la libertad de expresión”, dijo Bachelet.
“Esta crisis no debe usarse para restringir el disenso o el libre
flujo de información y debate”, dijo, e insistió en que “una diversidad
de puntos de vista fomentará una mayor comprensión de los desafíos que
enfrentamos y nos ayudará a superarlos mejor”.
Su declaración enumera problemas en cada uno de los países asiáticos identificados.
BIOBÍO CHILE