Ayer,
el senador estadounidense, Bernie Sanders, anunció que será candidato a
las primarias presidenciales del Partido Demócrata, con miras a las
elecciones de noviembre de 2020. Sanders, de 77 años, es la doceava
persona en presentarse a la competencia interna de la colectividad y
ésta será su segunda postulación, luego de que en 2016 estuviera cerca
de quitarle a la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, su puesto
como opción presidencial demócrata.
“Quería
que la gente del estado de Vermont supiera sobre esto primero”,
mencionó el senador al realizar su anuncio en la Radio Pública de
Vermont (VPR), del estado que representa. “Lo que prometo hacer, cuando
vaya por todo el país, es llevar los valores de los que todos nosotros
en Vermont estamos orgullosos, la confianza en la justicia, la
comunidad, la política de base, las reuniones municipales.
Eso
es lo que voy a llevar por todo el país”, sostuvo. El político
independiente, pero que se autodefine como “demócrata socialista”, es
conocido por representar al sector más izquierdista del partido azul y
por su defensa de propuestas progresistas.
“Hace
tres años, durante nuestra campaña de 2016, cuando presentamos nuestra
agenda progresista, nos dijeron que nuestras ideas eran ‘radicales’ y
‘extremas’”, explicó el senador también este martes en un correo
electrónico enviado a sus seguidores y que publica The New York Times.
En
ese mensaje se refiere a la necesidad de aplicar nuevas políticas de
salud, económicas y educativas, así como la lucha contra el cambio
climático y el aumento de los impuestos a los ricos.
Durante
su última campaña, el político defendió medidas como la aplicación de
un sistema público de salud para todos los estadounidenses, elevar el
salario mínimo o extender la enseñanza pública.