Estos carros blindados, que enarbolan banderas rusas, avanzaron desde la ciudad de Kramatorsk, a unos 15 kilómetros al sur de Sloviansk, donde entraron otras dos columnas acorazadas.
“Se trata de carros de combate y transportes blindados”, precisó un representante de las milicias prorrusas de Kramatorsk a la agencia rusa Interfax.
El representante agregó que de momento no se han producido enfrentamientos, aunque indicó que los militares ucranianos han advertido de que tienen órdenes de “disparar a los pies” a todos aquellos que intenten frenar el avance de las columnas.
Los primeros combates entre las fuerzas ucranianas y los activistas prorrusos se produjeron el martes de esta semana, en el aeródromo de Kramatorsk.
El choque armado cobró varios heridos entre los prorrusos, que denunciaron bajas mortales en sus filas, lo que no ha podido ser confirmado con otras fuentes.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, descartó el envío de tropas del organismo mundial a Ucrania, al considerar que esa acción no sería práctica “en este momento”, además de que requeriría de un mandato del Consejo de Seguridad.
“En este momento, no parece ser muy práctico enviar tropas”, dijo la autoridad en una entrevista con el diario mexicano Reforma, poco antes del inicio de la primera reunión de alto nivel de la Alianza Global para la Cooperación Eficaz al Desarrollo, en Ciudad de México.
Ban Ki-Moon añadió que “la crisis en Ucrania tiene implicaciones globales más allá de las implicaciones para la región” y advirtió que “es algo que tiene que ver con los principios fundamentales de la Carta de Naciones Unidas. La integridad territorial y soberanía deben protegerse y no deben atacarse”.
“Para enviar tropas de pacificación a Ucrania, primero que nada esto debe acordarse por los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU”, enfatizó.