“Doce empleados y al menos siete pacientes, incluidos tres niños,
murieron; 37 personas resultaron heridas. Este ataque es una grave
violación de la ley humanitaria internacional”, informó Medicos sin
fronteras (MSF).
“A las 02:10 horas, el centro de traumatología de MSF en Kunduz fue
alcanzado varias veces durante un bombardeo prolongado y resultó muy
dañado”, agregó.
Decenas de personas más estaban gravemente heridas tras este ataque contra el hospital, que se incendió.
El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Zeid Ra’ad Al
Hussein, pidió una completa y transparente investigación del hecho, y
afirmó que si se “considera que debe ir a una corte de justicia, un
bombardeo a un hospital puede ser considerado crimen de guerra”.
“Este hecho es absolutamente trágico, inexcusable y posiblemente incluso criminal”, añadió Zeid en comunicado.
El establecimiento de MSF en Kunduz es un centro sanitario clave en
la región que ha funcionado “más allá de su capacidad” durante los
recientes combates entre el ejército y los talibanes, que tomaron el
control de la ciudad durante varios días.