Brasil registró el martes 1.272 muertes por coronavirus en 24 horas, con lo cual el total de decesos asciende a 38.406, según el balance oficial que retomó el modelo previo a los polémicos cambios anunciados por el gobierno de Jair Bolsonaro.
El número de casos tuvo un incremento de 32.091, el segundo mayor
desde el inicio de la pandemia, con lo cual llegan a 739.503, precisó el
reporte del ministerio de Salud.
Los expertos estiman que el número de casos podría ser hasta 15 veces superior, debido a la falta de test masivos.
Brasil es el segundo país en número de infectados y el tercero en decesos y podría convertirse próximamente en el segundo, superando
al Reino Unido (40.883 muertos). Estados Unidos es el país más afectado
por la covid-19, con casi 2 millones de casos y más de 111.000 muertos.
El ministerio de Salud brasileño retomó el martes el modelo de
balance vigente hasta el viernes pasado, cuando una serie de tentativas
de modificación sembraron una enorme confusión y generaron iniciativas
de cómputos paralelos.
Una de ellas, realizada por un consorcio de los principales medios de
comunicación del país en base a datos de las secretarías regionales de
Salud, indica que Brasil tiene 38.497 muertos y 742.084 casos,
según un balance actualizado varias horas después del cómputo anunciado
por el gobierno.
Desde el viernes pasado, el gobierno empezó a divulgar cada vez más
tarde sus balances y dejó de informar sobre el número total de casos y
decesos. Anunció además la creación de una plataforma que informaría de
los decesos que realmente sucedieron ese día y no de los que fueron
registrados tras la confirmación de diagnóstico de covid-19.C
Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, ordenó el lunes por la noche que el gobierno divulgue íntegramente los datos tal y como venía haciendo el Ministerio de Salud hasta el jueves 4 de junio.
Por el momento se ignora si el retorno al modelo anterior obedeció a esa intimación.
En todo caso, el ministro interino de Salud, el general Eduardo
Pazuello, declaró el martes ante una comisión parlamentaria que seguía
en pie el proyecto de un nuevo modelo de presentación de datos, en el
cual todos los balances podrían encontrarse.