Esta vez se trató de Eva Echeverría, mujer de 63 años residente
de Los Angeles (California), quien desarrolló un cáncer de ovarios luego de
utilizar el producto durante años, detectándolo en el 2007.
La afectada acusó que la marca no advierte de los riesgos
que podría ocasionar el uso prolongado del producto, ante lo cual el tribunal
de Los Ángeles decidió fallar a favor de la denunciante, estableciendo una multa
de 417 millones de dólares para la empresa.
En total, la marca ya ha debido pagar en multas 720
millones de dólares por demandas.
Por su parte, Johnson & Johnson se defiende citando un estudio del
Instituto de Cáncer de EEUU, que afirma que las pruebas “no apoyan una
correlación entre una exposición al talco de la zona del perineo y un mayor
riesgo de contraer cáncer de ovarios”.
“Apelaremos el veredicto (…) porque nos basamos en la
ciencia que afirma que el talco para bebés de Johnson y Johnson es
seguro”, sentenció el vocero de la
empresa.
Por su parte, Echeverría se encuentra en mejor estado de
salud luego de que lograran extirparle el tumor, pero no pudo asistir a la
audiencia por su delicado estado de salud.