El ex
funcionario de la nunciatura en Washington permanece actualmente en una
celda del cuartel de la Gendarmería vaticana a disposición judicial.
A
través de un comunicado el Vaticano informó que el arresto se produce
después de una investigación que ha llevado a cabo el promotor de
justicia y de que “el juez instructor ha tomado la decisión sobre la
base de los párrafos 3 y 5 del artículo 10, de la ley VIII de 2013”.
El
párrafo 3 de este artículo establece que aquel que “distribuya,
divulgue, transmita, importe, exporte, ofrezca, venda o guarde” material
con contenido “de pornografía infantil”, o “distribuya o divulgue
noticias o información con finalidad de explotación sexual de menores”
será sancionado “con prisión de uno a cinco años” y una multa de entre
2.500 euros y 50.000.