Las
tensiones en Venezuela no cesan. La decisión de parte importante de la
comunidad internacional de no reconocer el segundo mandato de Nicolás
Maduro no terminaron con su polémica asunción el pasado jueves. Las
posteriores declaraciones del Presidente de la Asamblea Nacional
venezolana -actualmente suspendida por la justicia local-, Juan Guaidó,
quien al igual que la mayoría del Congreso es de oposición, fueron
claves para seguir con la incertidumbre reinante que ponen en duda la
legitimidad de ese Gobierno.
Guaidó se mostró dispuesto a ser el
Presidente interino del país caribeño, intentando invocar los artículos
de la Constitución 233, 333 y 350 para “luchar con la restitución del
orden constitucional”.
Esta declaración le permitió obtener el respaldo
más allá de la frontera y supone un nuevo escenario en la política
venezolana y presiona al Gobierno.
Entre conversaciones o soluciones drásticas
El
líder del Parlamento venezolano justifica su arremetida asegurando que
Maduro incumplió la Constitución. Pese a eso, las posibilidades de que
pueda llegar al poder son lejanas, ya que son varios los factores que se
deben conjugar.
En
conversación con Emol, el académico de la Universidad Católica y
Universidad San Sebastián Alejandro San Francisco, asegura que este
posible escenario requeriría de un diálogo o la aparición de la fuerza.
“Es difícil de prever, porque todo exige o una negociación o un golpe de
fuerza. Maduro, según su propia versión, se va a mantener en el poder
hasta 2025 y, a pesar de que muchos lo han tendido a menospreciar –
luego de la muerte de Hugo Chávez – él tiene una cosa clara y en eso ha
sido vencedor: ha debido conservar el poder y lo ha hecho; y eso es un
éxito para él”, asegura el analista, quien recalca que esto significa un
“desastre para la oposición”.
Por su parte, la académica de la
Universidad de Chile Paz Milet tampoco ve con gran futuro la estrategia
de Guaidó: “Más allá del apoyo efectivo o de un reconocimiento de él
como tal,
faltan acciones más específicas de cambio, respecto a la situación de
Venezuela”.
Al
mismo tiempo y con respecto a la polémica suscitada ante la detención
de Guaidó este fin de semana, Milet considera que esto va a perjudicar
al Mandatario “de todas maneras. Las relaciones que se plantean, hacen
referencia a que fue una acción unilateral e incluso, las declaraciones
hablan de una descoordinación interna en Venezuela.
Tampoco el escenario
es muy favorable con respecto a las justificaciones que se dan”. Del
mismo modo, recalca que esta irrupción del líder opositor y su detención
efectivamente podría generarle mayor presión al Mandatario, quien ahora
“enfrenta un panorama desfavorable a nivel regional y ha llamado a un
encuentro internacional para trabajar estos temas, pero sabe que tiene
el apoyo de China, Rusia, Irán y Turquía y siente que es un espacio que
aún le permite evadir la presión de la comunidad internacional”.
Luego de la proclamación de Guaidó para intentar
ser reconocido como Presidente interno, las reacciones de la comunidad
internacional no han dejado de cesar. De hecho, los encargados de varios
países se han manifestado a favor de esto, reconociéndolo como el
Presidente legítimo.
“Es
bien complejo, porque la comunidad internacional es bien pragmática. En
general, reconocen a los gobiernos que efectivamente tienen poder. Cuando
se producían golpes de Estado en América Latina en los 60’ y 70’, los
países europeos los reconocían rápidamente, con el principal argumento
de que era el gobierno efectivo que tenía sobre la población y sus
instituciones”, explica San Francisco.
Por lo tanto, se trata de casos
completamente distintos al venezolano, ya que como describe el académico
“hay un Gobierno que tiene efectivamente el poder, pero no el
reconocimiento de la comunidad internacional y hay un Presidente auto
proclamado que es Guaidó, y sí lo tiene”.