“Un puñado de disparos llegaron (a Corea del Sur) desde el Norte,
creemos que fueron accidentales”, declaró Pompeo en un programa del
canal ABC.
“Los surcoreanos dispararon de vuelta. No hubo muertes en ningún bando”, añadió.
Los hechos ocurrieron un día después de que los medios estatales de
Corea del Norte afirmaran que el líder del país, Kim Jong Un, había
reaparecido en público después de tres semanas de ausencia inexplicada
que desataron conjeturas sobre su estado de salud.
Pompeo se negó a comentar la información de la que dispone Washington sobre esa ausencia.
“Hemos visto las mismas imágenes de ayer que vio el resto del mundo.
Parece que el presidente Kim está vivo y bien”, dijo el secretario de
Estado.
“Nuestra misión sigue siendo la misma, convencer a los norcoreanos de
abandonar sus armas nucleares y crear un futuro más promisorio para el
pueblo norcoreano”, añadió.