El
nuevo coronavirus ha provocado al menos 18.259 muertos en el mundo
desde que apareció en diciembre, según un balance establecido por la
Agence France-Presse sobre la base de fuentes oficiales, este martes a
las 16:00 de Chile.
Desde
el comienzo de la epidemia se contabilizaron más de 404.020 casos de
contagio en 175 países o territorios. La cifra de casos diagnosticados
positivos sólo refleja sin embargo una parte de la totalidad de
contagios debido a las políticas dispares de los diferentes países para
diagnosticar los casos, algunos sólo lo hacen con aquellas personas que
necesitan una hospitalización.
Desde el lunes, se registraron 2.113 nuevas muertes y 42.510 contagios en el mundo.
Las últimas 24 horas los países que más fallecidos registraron son Italia con 743 nuevos muertos, España (514) y Francia (240).
La
cantidad de muertos en Italia, que registró su primer deceso vinculado
al virus a fines de febrero, asciende a 6.820. El país registró 69.176
contagios. Desde el lunes se registraron 743 fallecimientos y 5.249
nuevos contagios. Las autoridades italianas consideran que 8.326
personas sanaron.
China
continental (sin contar Hong Kong y Macao), donde la epidemia estalló a
finales de diciembre, tiene un total de 81.171 personas contagiadas, de
las que 3.277 murieron y 73.159 sanaron totalmente. En las últimas 24
horas se han registrado 78 nuevos casos y 7 fallecimientos.
Después
de Italia y China, los países más afectados son España con 2.696
muertos y 39.673 casos, Irán con 1.934 muertos (24.811 casos), Francia
con 1.100 muertos (22.302 casos), y Estados Unidos con 600 muertos
(49.768 casos).
Desde
lunes a las 19h00 GMT, Arabia Saudita, Islandia y Cabo Verde anunciaron
las primeras muertes vinculadas al nuevo coronavirus en su territorio.
Birmania diagnosticó su primer caso.
El
martes a las 19H00 GMT, y desde el comienzo de la epidemia, Europa
sumaba 212.842 contagios (11.921 fallecidos), Asia 98.895 (3.573),
Estados Unidos y Canadá 51.847 (624), Medio Oriente 29.508 (1.972),
América latina y el Caribe 6.567 (98), Oceanía 2225 (9) y África 2.137
(62).
Este
balance fue realizado utilizando datos de las autoridades nacionales
recopilados por las oficinas de AFP y con informaciones de la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
Suecia
Cabe
señalar que a contracorriente de la mayoría de los países, que confinan
a la población en sus casas para luchar contra el nuevo coronavirus,
Suecia optó por otra estrategia que excluye el cierre de escuelas,
restaurantes y bares.
Esta
estrategia distinta y solitaria, provoca un debate ya que algunos temen
que Suecia no haga lo suficiente para proteger a la población.
“No
podemos permitirnos repetir en Suecia la desesperación humana de Wuhan y
Bérgamo. Sería una apuesta violatoria del principio fundamental de la
sociedad, el que establece que cada individuo tiene un valor propio”,
afirmó el domingo el director del diario de referencia sueco Dagens
Nyheter, al pedir medidas más severas y la generalización de los test
del nuevo coronavirus.
Horas
más tarde, el primer ministro sueco, el socialdemócrata Stefan Lofven,
se dirigió a la población a través de la televisión para exhortar a los
suecos a ser responsables y cumplir con las recomendaciones del
gobierno, que insiste en el teletrabajo y el distanciamiento social.
El gobierno recomienda también a las personas “con riesgo” a permanecer en su domicilio.
Las
reuniones de más de 500 personas están prohibidas (en Alemania el tope
máximo son dos personas), los liceos y las universidades están cerrados,
pero para el resto la vida continúa normalmente.
En
la noche del sábado pasado, bares y restaurantes de la capital estaban
llenos, y los transportes desbordaban de gente en las horas de mayor
afluencia.
El
martes, el gobierno exhortó a los bares y restaurantes a limitar los
cubiertos para que no haya filas de espera en la calle y a garantizar
una distancia de un metro entre los comensales.
En cambio, al igual que la mayoría de los países europeos, Suecia cerró las fronteras a los viajes que no son esenciales.
Por
las dudas, el parlamento sueco aceleró la adopción de una ley que
permite cerrar las escuelas primarias en caso de necesidad.
(AFP/Radio Bío Bío).