Un nuevo caso de maltrato animal se registró el día de ayer en las playas
del sur de España. Un pequeño delfín lactante que se encontraba varado próximo a la orilla, fue
tomado por bañistas, quienes lo sacaron del agua para tomarse fotografías, tocarlo y jugar con él. El animal
no pudo contener el estrés y falleció, a pesar de los esfuerzos de socorristas que intentaron apartar a la
muchedumbre.
No es la primera vez que sucede un hecho de esta naturaleza, de hecho, en
verano del año 2016 y 2017 fallecieron dos crías de delfín en Argentina tras
ser sacadas del agua por los turistas para tomarse ‘selfies’. Ambos casos
tuvieron amplio rechazo en redes sociales.
Equinac, organización española encargada de velar por el rescate y
recuperación de la Fauna Marina y salvaje, declaró: “Los
cetáceos son animales muy susceptibles al estrés, y su manipulación, el
agolparse sobre ellos para hacerle fotos y tocarlos, les causa un shock muy
fuerte que acelera, en gran medida, un fallo cardiorespiratorio, que fue lo que
finalmente ocurrió.”