Parece
maldición. Alexis Sánchez cambió las gélidas presentaciones del Arsenal
a nivel europeo para ir por su sueño de “Supercampeón”, con tiro del
tigre y todo incluido, en el Machester United.
Pero,
la frustración no pudo ser mayor en su reestreno en la máxima
competencia europea, la Champions League. Es que el “Niño Maravilla”
tuvo una difícil noche en España, donde tuvo al frente un Sevilla que
mereció mucho más de lo que obtuvo ante unos “Diablos Rojos” que
estuvieron irreconocibles. Así mismo estuvo Alexis.
El
United no jugaba a nada. El Sevilla proponía y parecía la pugna entre
un equipo chico y uno grande, a medida que se multiplicaban las llegadas
del local, en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán.
Entre
tanta adversidad, el “Maravilla” se ingeniaba un bonito pase a su
partner de ofensiva, el bela Romelu Lukaku, pero éste mandaba la pelota a
compartir órbita con el penal de Higuaín en la final de Copa América.
Sin
intención de darle un aspecto cliché a este comentario deportivo, lo
cierto es que el hecho de que David De Gea se transformase en la
estrella del primer tiempo, sólo mostró lo mucho que se empeñó el equipo
español en romper un cero, que le permitía guardar esperanzas de alguna
jugada fugaz exitosa al equipo inglés.
En
el segundo tiempo, nada cambió. El Sevilla parecía ni haberse enterado
que estaba ante uno de los históricos del continente europeo e,
impertérrito, continuaba azotando la portería de De Gea.
Era
tan poco lo que el United generaba en ataque que a los 75’, José
Mourinho decidió hacer un cambio y sacar al tocopillano, para poner en
su lugar al hábil Marcus Rashford. Pero, el problema no tenía su fin en
un sustantivo propio, sino en un adjetivo que definió el paso del equipo
inglés por Sevilla: temeroso.
Al
final, el United la sacó barata y terminó celebrando con los dientes
apretados un resultado que, sin dudas, resulta bastante injusto.
La vuelta de este duelo, válido por
los octavos de final de la Champions League, se llevará a cabo el 13 de
marzo, en Old Trafford. Ojalá que el “Teatro de los Sueños” invite en
ese momento justamente a un fin onírico y no a una noche de siesta, como
la que ayer propuso el United de “Mou”.