“La comunidad cristiana
de Nigeria ha sido nuevamente golpeada con el asesinato de un grupo de
fieles, entre ellos dos sacerdotes. Encomiendo a Dios estos hermanos y
toda esa comunidad tan afectada para que muerda hallar la concordia y la
paz”, dijo tras el rezo del “Regina Coeli”.
El ataque al que se refirió
fue el pasado 24 abril en una iglesia de Ayar-Mbalon, en el estado de
Benue, a la que accedieron unos supuestos pastores armados que
asesinaron a dieciocho personas, entre ellas dos sacerdotes, que habían
acudido a misa. Se produjo además tan solo tres días después de que una
decena de personas muriera en otro ataque en Benue.