La urna en la cual se conserva
parte del cerebro del santo se encontraba dentro del altar mayor del templo,
construido entre 1961 y 1966, en el sitio en el que nació el 16 de agosto de
1815 el fundador de la Orden de los Salesianos y de las Hijas de María
Auxiliadora.
De acuerdo con versiones de medios
locales, los últimos que vieron el recipiente fueron unos peregrinos de la
región de Lombardía que visitaron la víspera la iglesia, alrededor de las 19
horas.
Al expresar su pesar por lo
sucedido, el rector de la basílica, Ezio Orsini, expresó su confianza -según el
diario La Repubblica- en que el santo “tocará el corazón” de quien cometió el
robo para que la reliquia retorne a su lugar.
Por su parte, el arzobispo de
Turín, monseñor Césare Nosiglia señaló, según la misma fuente, que ésta es una
de esas noticias que “no se quisieran escuchar nunca”, por la profunda miseria
moral presente en los autores de un hecho semejante.
Conocido mundialmente por ser el
fundador de la Congregación de los Salesianos en 1859, San Juan Bosco nació el
16 de agosto en Castelnuovo d’Asti. Fue un sacerdote italiano que desarrolló
una amplia tarea educativa y de promoción profesional con los jóvenes más
necesitados de su tiempo y a las personas pobres y necesitadas para fomentar el
desarrollo de los pueblos.
Don Bosco murió en Turín en 1888
y fue canonizado por el Papa Pío XI en 1934. En el centenario de su muerte, el
también santo Juan Pablo II lo declaró y proclamó “padre y maestro de la
juventud”.