La condena a líderes independentistas relanzó a Cataluña al
centro del debate político a pocas semanas de las legislativas en España, una
mala noticia para el socialista Pedro Sánchez ante una derecha que buscará
capitalizar su discurso duro contra los separatistas, indicaron analistas.
Sánchez “ha perdido el control de la agenda de campaña,
porque la sentencia le ha metido en una bronca (…) a priori favorable a las
posiciones de la derecha”, resumió a la AFP Oriol Bartomeus, politólogo en la
Universidad Autónoma de Barcelona.
En plena campaña hacia las elecciones legislativas del 10 de
noviembre, el presidente del gobierno saliente usó un discurso que buscó la
moderación para responder a la sentencia del Tribunal Supremo que el lunes
condenó a nueve separatistas a penas de hasta 13 años de cárcel por la fallida
secesión de Cataluña en 2017.
Por un lado, garantizó el “íntegro cumplimiento” del fallo,
negando la posibilidad de indultos, y por el otro aseguró que las fuerzas del
orden actuarán con “proporcionalidad” ante las protestas que estallaron
inmediatamente en Cataluña, algunas por momentos violentas.
El Partido Socialista “quiere presentarse como la fuerza razonable, tanto en
política económica como territorial, y la respuesta de Sánchez responde a esa
estrategia: ‘Mano dura, pero no sobrerreacciono””, explicó Antonio
Barroso, del gabinete londinense de análisis Teneo.
Un “delicado equilibrio”, según Barroso, “muy difícil de mantener
si se desbordan los acontecimientos” en Cataluña, que aguarda nuevas protestas
después de que la jornada del lunes se saldara con 131 personas atendidas por
los servicios médicos.
Fuente: Radio Bio Bio