En su Reunión de Política Monetaria, el Consejo del Banco Central acordó mantener la tasa de interés de política monetaria en 0,5%. Asimismo, determinó mantener las medidas no convencionales de apoyo a la liquidez y el crédito. La decisión fue adoptada por la unanimidad de sus miembros.
Según expone el Banco Central, “en el escenario externo, los datos más recientes confirman una recuperación de la actividad mundial tras los mínimos alcanzados entre abril y mayo.
Ello, en un contexto en que la respuesta sanitaria a la pandemia ha
mejorado en varios países, observándose una mayor cantidad de testeos y
una reducción de la mortalidad”.
“Pese a los rebrotes en algunos lugares, no se han vuelto a instaurar medidas tan restrictivas como al comienzo de la pandemia.
Aunque por debajo de los registros previos a la emergencia, la
producción, las ventas, los flujos de comercio exterior y las
expectativas sostienen un mejor desempeño en varias economías”, agrega.
“El repunte de los de servicios, en cambio, ha sido más limitado. Los
elevados estímulos monetarios y fiscales se han mantenido, así como la
menor volatilidad de los mercados financieros, contribuyendo a una
mejora de los precios de las materias primas. En los últimos
días, el precio del cobre ha superado los US$3, apoyado principalmente
por la reactivación de la inversión en China de la mano del impulso
estatal”, dice.
Imacec revela que la economía comenzó a estabilizarse
En lo interno, los Imacec de junio y julio muestran que “la
economía comenzó a estabilizarse, tras acumular caídas entre marzo y
mayo, aunque con niveles de actividad muy por debajo de los del año
anterior. Algunos sectores están registrando una recuperación,
como el comercio y la industria manufacturera, mientras que otros siguen
muy afectados, en particular aquellos donde el trabajo presencial y la
interacción entre personas son imprescindibles”.
“En la evolución de la economía ha incidido el retiro gradual de las medidas de control sanitario,
una adaptación más rápida a las nuevas condiciones de funcionamiento en
varios rubros, el incremento del crédito a las empresas y el impulso de
las diversas medidas de apoyo a los ingresos de las personas”,
sostiene.
Estas últimas se han traducido en una reducción del pesimismo observado
en los indicadores de expectativas de empresas y de consumidores, y en
el repunte de las importaciones de bienes de consumo y de capital. Con
todo, sigue resaltando el fuerte deterioro que ha sufrido el
mercado laboral, con una caída transversal del empleo, los ingresos
laborales, las horas trabajadas y las remuneraciones variables.
Los mercados financieros locales siguieron en lo fundamental los movimientos externos. El
aumento de la volatilidad que se produjo en las últimas etapas de
discusión del proyecto sobre retiro de parte de los ahorros
previsionales se revirtió, con la excepción de los indicadores
bursátiles, ante las medidas adoptadas por el Banco Central, las
decisiones de los reguladores y la gestión de cartera de las AFP.
Crédito e inflación
Respecto del crédito, las colocaciones comerciales han
mantenido un comportamiento contracíclico, con aumentos superiores al
10% anual en términos reales. En contraste, las colocaciones de
consumo han seguido disminuyendo. El crecimiento del crédito comercial
ha estado apoyado por la alta liquidez provista por el Banco mediante la
FCIC1-LCL y FCIC2, las garantías estatales y cambios regulatorios. Las
tasas de interés del mercado de crédito no muestran cambios
significativos.
En julio, la inflación total y subyacente se ubicaron en 2,5% anual, valores similares a los de meses previos. En
lo inmediato, la inflación se reducirá algo menos que lo previsto
producto del efecto transitorio en el consumo que tiene el conjunto de
medidas de apoyo a los ingresos. A mediano plazo, las presiones
continúan reducidas. Para dentro de un año, las expectativas de
inflación contenidas en la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) se
mantienen en 2,5% y en 2,3% en la Encuesta de Operadores Financieros
(EOF). A dos años, ambas encuestas se ubican en torno a 3%.
De esta manera, el consejo reiteró que mantendrá un elevado
impulso monetario por un período prolongado de tiempo, de modo de
asegurar el cumplimiento de sus objetivos. En particular, prevé
que la TPM seguirá en su nivel mínimo durante gran parte del horizonte
de política monetaria de dos años y mantendrá las actuales medidas no
convencionales.
“En particular, continuará con el programa de compra de
activos definido en junio, reactivando su componente de bonos bancarios a
precios de mercado, a un ritmo que se anunciará próximamente.
Además, en caso de que la evolución de la economía así lo requiera,
seguirá evaluando opciones para adecuar dicho impulso y apoyar la
estabilidad financiera”, concluye.
BIOBÍO CHILE