La Congregación de los Sagrados Corazones dio a conocer los
resultados de las investigaciones previas en contra de los sacerdotes Gerardo Joannon y Juan Andrés Peretiatkowicz, y las indagatorias contra Jorge Prieto (quien falleció el 16 de abril de 2005).
Las denuncias fueron presentadas ante el 8° Juzgado de Garantía de
Santiago, mientras que la Congregación efectuó sus investigaciones a lo
largo de 3 meses, recopilando entrevistas y testimonios.
En primer lugar, concluyeron respecto de los testimonios relacionados con la denuncia de Carolina Marín contra Joannon que “no se logró llegar a un convencimiento de verosimilitud de la denuncia de violación, al
no acreditar aspectos relevantes del relato, así como de los actos de
connotación sexual descritos, no coincidiendo con el modo y costumbres
de proceder en el acompañamiento pastoral de niñas del ciclo básico, el
que era realizado por otros dos sacerdotes de manera habitual”.
Joannon está también acusado de liderar una organización de
adopciones ilegales en los 80’s, donde se daba por muertos a niños y
niñas para ser entregados a otras familias.
Las conclusiones de la investigación previa fueron cuestionadas por Bárbara Salinas, abogada de los denunciantes Carolina Marín y Felipe Vial, quien afirmó que el contexto referido por la Congregación no se condice con lo denunciado.
Indicó que en la denuncia no se especifica que los hechos hayan
ocurrido en un espacio del cual haya estado a cargo Joannon, sino dentro
de sus facultades para movilizarse dentro del colegio.
“Es terrible encontrar una desilusión en estos términos, porque es
gente a la que una vez más no les creen; se sienten una vez más
vulneradas, una vez más violada”, sostuvo, cuestionando que nuevamente a
la Iglesia Católica le interese más mantener su buen nombre que sanar
el dolor de las víctimas.
Respecto de Juan Andrés Peretiatkovicz,
hasta la fecha había 9 víctimas acreditadas, a las que se suman estas
dos nuevas víctimas. Se trata de dos jóvenes que tenían entre 14 y 18
años al momento de ocurridos los hechos, las que han sido consideradas verosímiles y dan cuenta de la comisión de abusos sexual y de conciencia por parte del sacerdote.
Estos nuevos antecedentes, indicaron, serán enviados a la
Congregación para la Doctrina de la Fe, en Roma, con el voto del
Superior Provincial, en orden a establecer una sanción al acusado, que repare en parte el daño causado, a pesar de su estado de salud.
Detallaron
en este sentido que consideraron verosímiles las denuncias de Carolina
Marín, quien participó en la pastoral juvenil de la Parroquia La
Anunciación. Los testimonios, los lugares señalados, las fechas (años
1989 a 1993 aproximadamente) y la relación personal generada con el
mencionado sacerdote fueron tomadas en consideración.
Asimismo, el caso de Felipe Vial ha resultado verosímil considerando los mismos años y espacio de pastoral juvenil.
En
lo concerniente a Jorge Prieto, teniendo en consideración que se
encuentra fallecido, “no corresponde realizar Investigación Previa, sino
una indagatoria que consideró la temporalidad y lugar de la denuncia
realizada por Carolina Marín, a lo que se sumaron dos denuncias más en
contra de este sacerdote, acontecido en la década de 1960, resultando las denuncias plausibles”.
Junto con dicha denuncia se sumó una de encubrimiento contra del
párroco Alex Vigueras, seminarista al momento de los hechos denunciados,
pero “se determinó que tal acusación no es verosímil”.
FUENTE: BIOBIO CHILE