La Sala de la Cámara de Diputados
aprobó de forma unánime, el proyecto de ley que elimina las diferencias entre
obreros y empleados.
La iniciativa permitirá que en
caso de accidente laboral o de enfermedad profesional, los trabajadores
afiliados al Instituto de Seguridad Laboral, ISL, calificados como obreros
podrán acceder a atención de salud especializada.
La ministra del Trabajo y Previsión
Social, Alejandra Krauss, indicó que “actualmente la legislación permite que si
el afectado por un accidente laboral es ‘empleado’, tiene la libertad de
acceder a toda la red de prestadores con las que cuenta el sistema. Sin
embargo, los ‘obreros’ no pueden acceder libremente a la red asistencial, pues
la normativa contempla que su atención está limitada a los establecimientos
pertenecientes a los Servicios de Salud, hecho que sin duda, es discriminatorio
y que además limita las posibilidades de una oportuna atención y posterior
rehabilitación de los trabajadores”, aseguró.
Según la ministra Krauss “esta
iniciativa junto con eliminar la distinción entre empleados y obreros, mejorará
la calidad y oportunidad de las prestaciones que reciben hoy unos 350 mil
trabajadores afiliados al ISL, lo que sin duda generará los incentivos
necesarios para fortalecer el registro y la gestión de los servicios públicos
de salud en el ámbito del funcionamiento del seguro de accidentes del trabajo”.
En tanto, la subsecretaria de
Previsión Social, Jeannette Jara especificó que “una vez que el proyecto sea
aprobado en todas las instancias legislativas, quienes se verán mayormente
beneficiados serán las trabajadoras manipuladoras de alimento y las de casa
particular, así como los y las temporeras”.
“Antiguamente, existía una
premisa en el mundo laboral que disociaba entre aquellos trabajadores que
fundamentalmente le imprimían a su trabajo un esfuerzo físico, calificándolos
de obreros, versus aquellos que aplicaban un esfuerzo intelectual,
definiéndolos de empleados. Hoy, en cambio, esa premisa se ha abandonado,
conforme a todas las teorías modernas del desarrollo del mundo laboral”, dijo
Jara.
La distinción que hace la ley
entre “empleados y obreros”, se basaba en la preeminencia del esfuerzo
intelectual o del esfuerzo físico, diferencia que existió en nuestra
legislación para efectos laborales hasta el año 1978, que fue definitivamente
suprimida por el Decreto Ley N° 2.200. Sin embargo, para efectos previsionales
esta diferencia se mantuvo y subsiste hasta hoy, encontrándose actualmente
consagrada en el Código del Trabajo y en el artículo 83 del DL N° 3.500 de
1980.
Tras la aprobación del proyecto
en la Sala de la Cámara de Diputados, el próximo paso es su discusión en el
Senado.