La reciente modificación a la Ley de Cumplimiento Tributario ya comenzó a mostrar sus primeros e importantes frutos para las arcas fiscales. El Servicio de Impuestos Internos (SII) informó que, al cierre del primer periodo de declaración y pago (vencido el 20 de enero), se logró recaudar un total de $37.110 millones de pesos (unos US500.
Este proceso marca un hito, ya que es la primera vez que se fiscaliza de manera masiva el flujo de las denominadas “compras hormiga” realizadas a través de gigantes del comercio electrónico que no tienen domicilio ni residencia en Chile, pero que envían millones de paquetes al año a regiones como Magallanes.
Los “Cinco Grandes” del recaudo
De las 23 declaraciones recibidas por el SII, cinco plataformas concentraron la mayor parte de los pagos. Se trata de Shein, AliExpress, Temu, Amazon y eBay, firmas que hoy dominan el mercado de consumo digital en el país.
La medida, que comenzó a regir el 25 de octubre de 2025, puso fin a una histórica exención que permitía que productos de hasta US$41 ingresaran al país sin pagar IVA ni aranceles. Según las autoridades, este beneficio se había transformado en un incentivo para el comercio informal y la evasión, generando una competencia desleal para los comerciantes locales que sí cumplen con sus obligaciones tributarias.
Fiscalización con datos bancarios y Aduanas
La directora del SII, Carolina Saravia, valoró el cumplimiento voluntario de estas multinacionales: “Este resultado es fruto del trabajo conjunto. El cumplimiento voluntario nos permite enfocar nuestros esfuerzos de fiscalización en quienes deliberadamente buscan no cumplir”.
Sin embargo, el proceso no termina con el pago. El SII anunció que iniciará una etapa de revisión exhaustiva para cruzar la información declarada por las plataformas con los datos proporcionados por los bancos (transacciones de tarjetas) y el Servicio Nacional de Aduanas (ingreso de paquetes). De detectarse inconsistencias en los envíos realizados hacia Chile, se iniciarán los procesos de cobro correspondientes.
Para el comercio magallánico, esta medida es vista con buenos ojos, ya que nivela la cancha frente a la masiva entrada de productos extranjeros que, hasta hace poco, gozaban de una ventaja impositiva que perjudicaba al emprendedor local.