El pasado 21 de
septiembre el arzobispo de Concepción, Fernando Chomalí, concretó una
cita en Roma con el Papa Francisco, en la cual, según dijo, abordó la
crisis al interior de la Iglesia chilena producto de los abusos sexuales
y de poder ejecutados por clérigos. Aprovechando su estadía, también se
reunió con el oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe,
Jordi Bertomeu, y el embajador de Chile en el Vaticano, Octavio
Errázuriz.
Hoy,
ya de vuelta en territorio penquista, el prelado, quien sonaba como uno
de los eventuales nombres que podrían reemplazar al cardenal Ricardo
Ezzati como líder de la arquidiócesis capitalina, entregó mayores
detalles respecto de su viaje.
“Si ustedes me preguntan si a mí el Papa o
la Congregación para los Obispos me preguntó si yo quería ser arzobispo
de Santiago, o voy a ser arzobispo de Santiago, la respuesta es no”,
sostuvo tajante el presbítero a los medios de prensa.
Y añadió que en
caso de que se lo propusieran, “sinceramente, diría que no”. Incluso,
señaló que le solicitó al Sumo Pontífice “una labor más sencilla”, y
este, aseguró, decidió ratificarlo en su actual cargo.
En
cuanto a quién podría reemplazar al cuestionado cardenal Ezzati, a
quien la Fiscalía le imputa el delito de encubrimiento por el caso del
excanciller del Arzobispado de Santiago Óscar Muñoz, además de que
estaría siendo investigado por su eventual silencio durante los
supuestos abusos del sacerdote Jorge Laplagne, Chomalí fue claro: “Yo sé
que el Papa no ha encontrado al candidato adecuado. Lo está buscando,
eso dijo”. Según informó la arquidiócesis de Concepción, el organismo
reveló al Papa dos nuevas denuncias de presuntos abusos sexuales en la
zona por parte de miembros de la institución religiosa. Con esto, ya
suman cuatro los casos en la Región del Biobío.