La Fiscalía Nacional Económica (FNE) reveló este jueves un nuevo caso de colusión: las productoras de alimento para salmón se ponían de acuerdo entre ellas para fijar los precios de sus productos.
El regulador indicó que en el marco de este caso ya presentó un
requerimiento ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia
(TDLC).
Las empresas involucradas en la colusión son cuatro: Biomar
Chile S.A. (Biomar), Comercializadora Nutreco Chile Limitada
(Skretting), Ewos Chile Alimentos Limitada (Ewos) y Vitapro Chile S.A.
(Salmofood).
La Fiscalía acusó a estas empresas de mantener un acuerdo para fijar los precios de venta de los alimentos para salmones, conocidos también como dietas, entre los años 2003 y 2015.
En su presentación, la Fiscalía solicitó al TDLC que aplique a
Biomar, Skretting y a Salmofood, una multa de 30.000 Unidades
Tributarias Anuales (UTA) a cada una, monto máximo contemplado en la ley
vigente cuando ocurrieron los hechos acusados y que asciende a unos US$70 millones en total.
La FNE expresó que solicitó esta multa “debido a la gravedad y extensión temporal del acuerdo
y a que las empresas requeridas son las únicas que comercializan
alimentos para salmones en Chile, por lo que sus clientes debieron pagar
los precios del cartel al no contar con ofertas alternativas”.
De acuerdo a la investigación de la FNE, el precio del alimento explica más de 50% del costo total del salmón.
La FNE especificó que pidió al TDLC que exima de multa a Ewos por haber delatado la existencia del acuerdo, aportando los antecedentes que dieron origen a la investigación y evidencia.
Lo anterior, añadió el regulador, dio paso a diversas diligencias,
entre ellas, “la entrada, registro e incautación en las oficinas de las
compañías y declaraciones de diversos ejecutivos, entre otras”.
“En este caso, nuestra investigación tuvo como punto de partida la confesión de uno de los integrantes del cartel,
lo que no hace sino ratificar el rol esencial que la delación
compensada cumple en la detección y persecución de la colusión”, dijo el
fiscal nacional económico, Ricardo Riesco.
La Fiscalía -en su comunicado- precisó en el requerimiento que las empresas ejecutaron el acuerdo principalmente de dos formas.
La primera fue mediante la coordinación de los precios de las dietas y de los volúmenes de alimento que abastecerían a sus clientes; y la segunda, a través de la coordinación de los precios de algunas de las materias primas más relevantes que componen el alimento y que cobraban a sus clientes en las listas de precios.
Según el requerimiento, los
ejecutivos de estas compañías se coordinaban normalmente a través de
correos electrónicos, reuniones y llamadas telefónicas e intentaban
eliminar los rastros de estos contactos.
En el requerimiento, la FNE detalló algunas de las comunicaciones
entre ejecutivos de las empresas en que coordinan los precios de las
dietas y de las materias primas utilizadas para producir el alimento.
Las comunicaciones entre algunos ejecutivos, reveló la FNE, eran en palabras clave
para referirse a la competencia, refiriéndose a ellos como “rojos”,
“verdes” o “azules”. Asimismo, aludían al conjunto de los integrantes
del cartel como “club de Toby” o “familia Ugalde”.
Todas estas empresas tienen sus matrices en el extranjero: Ewos, en Estados Unidos; Biomar, en Dinamarca; Skretting, en Holanda; y Salmofood, en Perú.
Este es el séptimo caso en el cual la FNE presenta ante el TDLC un
requerimiento que incluye el mecanismo de delación compensada,
reconocido como el instrumento más efectivo para la detección y
persecución de carteles a nivel mundial.
En razón de la época en la que ocurrieron los hechos acusados, no es
aplicable la modificación legal de agosto del 2016, que volvió a
tipificar la colusión como un delito en Chile y estableció penas de
cárcel para esta conducta.
Respecto de la investigación que realiza
la Fiscalía Nacional Económica (FNE) al sector de producción de alimento
para salmones, Cargill señaló a través de una declaración pública.
FUENTE: BIOBIO CHILE