A
días de que la Sala de la Cámara de Diputados vote en particular el
proyecto que permite que los afiliados retiren el 10% de sus fondos de
pensiones para hacer frente a la pandemia, la discusión fuera del
Congreso respecto a si se trata de una buena idea o no sigue con fuerza.
Esta
vez los destacados economistas José de Gregorio, Sebastián Edwards,
Claudia Martínez, Andrea Repetto y Rodrigo Valdés, se unieron en una
carta al director de El Mercurio, titulada “el 10% y el marco fiscal”, en la que enfatizan su rechazo a la iniciativa
En
particular, la misiva expone los efectos que tendría para las arcas
fiscales la creación del Fondo Solidario que contempla el proyecto, esto
para la restitución -de parte del Estado y empleadores- de los montos
que sean retirados por los afiliados y así paliar el perjuicio que la
iniciativa generaría a las futuras pensiones
“La
discusión sobre el proyecto de reforma constitucional que permite el
retiro de las AFP han tendido a ignorar un aspecto que nos parece
preocupante”, comienza señalando.
Dicho
eso, el texto agrega que “bajo ciertas condiciones que estimamos
altamente probables, el llamado Fondo Solidario para la reposición de
las pensiones podría resultar en un aumento de la deuda fiscal
(contingente) de hasta 18 mil millones de dólares”.
“Esta
es una cantidad enorme, que por sí sola excede el monto del reciente
‘acuerdo fiscal por la pandemia’ (US$12 mil millones)”, añadió
Por
último, los economistas firmantes de la carta manifestaron que “creemos
que hay mecanismos alternativos más eficientes, equitativos y menos
costosos en términos fiscales y de futuras pensiones para asistir a la
clase media durante la crisis”
El
miércoles el debate volverá a la Sala de la Cámara de Diputados para la
votación en particular del proyecto, luego de que la instancia -gracias
a 13 votos de diputados oficialistas- lograra el pasado miércoles el
quórum de 3/5 necesario para aprobar la idea de legislar la reforma
constitucional que permite concretar el retiro.
Aquello
significó un duro golpe para el Gobierno, que ha insistido en sus
críticas a la idea e intentado alinear a los parlamentarios de Chile
Vamos para que la rechacen, ya que, según el Ejecutivo y economistas de
todos los sectores, esto afectaría gravemente las pensiones futuras y abriría una puerta “difícil de cerrar”.