Guillermo Pickering renunció este martes a la presidencia de los
directorios de Aguas Andinas y Essal, tras el corte de suministro de 10
días en Osorno, del que fue responsable la segunda compañía y por el que
la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) podría decretar la
caducidad de la concesión en esa ciudad.
La salida de Pickering de Aguas Andinas, que abastece a la región
Metropolitana, y de su filial Essal, que opera en la región de Los
Lagos, se conoció tras el ingreso de un hecho esencial enviado a la
Comisión para el Mercado Financiero.
Mediante un comunicado, Aguas Andinas le agradeció por su contribución y liderazgo durante el tiempo que estuvo en el cargo.
Con todo, Aguas Andinas convocó a una reunión de directorio
extraordinaria para este jueves 8 de agosto que tendrá lugar en Puerto
Varas, con el fin de abordar este nuevo escenario.
La renuncia de Pickering llega en medio del proceso que inició la
SISS que podría decantar en la caducidad de la concesión en Osorno de
Essal.
Además, este lunes se conoció que el Tribunal Constitucional (TC)
rechazó el recurso de inaplicabilidad con el cual Aguas Andinas esperaba
evitar o limitar la multimillonaria multa que le cursó el Servicio
Nacional del Consumidor (Sernac) tras los cortes de suministro que
afectaron en febrero y abril de 2017 a un total de 1 millón 183 mil 241
clientes en Santiago.
La sanción corresponde a casi 355 millones de Unidades Tributarias
Mensuales, es decir, al cambio de esta jornada, US$ 23.830 millones.
Roces internos
La renuncia de Pickering sorprendió a los directores y funcionarios
de la compañía controlada por Aguas Barcelona, ya que, según varias
fuentes consultadas, no estaba dentro de la estrategia que se había
levantado.
Sin embargo, según las mismas fuentes, el tema pasaría por los roces
que habrían ido en aumento en las últimas horas entre Guillermo
Pickering y el vicepresidente para España, Norteamérica y Latinoamérica
del grupo Suez, Ángel Simón.
El alto ejecutivo estuvo hace unos días en Chile buscando una salida a
la crisis, todo esto, en medio del anuncio del Gobierno del inicio del
proceso de revocación de la concesión en Osorno.
El catalán Ángel Simón, según varias fuentes consultadas, fue cercano
a Pickering y a algunos democratacristianos, ya que fue el primer
gerente que tuvo Aguas Andinas en Santiago, e incluso –comentan los que
lo conocen– lideró el traspaso desde la estatal Empresa Metropolitana de
Obras Sanitarias (EMOS).
Si bien no está clara la razón del distanciamiento, son varios los
que advierten “lo difícil que es trabajar con el español”,
particularmente porque mantiene la “usanza antigua” que ante la
emergencia abre canales de diálogo directo con las autoridades de turno,
tal como lo hizo con los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo
Lagos.
Punto que si bien le funcionó, puesto que en su paso por Chile
conversó con el ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, no habría
logrado los objetivos que pretendía, uno de ellos reunirse con el
presidente Sebastián Piñera.
Fuentes al interior de Aguas Andinas transmitían ayer en la noche que
la salida de Pickering se debió al daño que ha generado y sigue
generando para el grupo Suez.
En tanto, en la reunión extraordinaria de este jueves el directorio
de Aguas Andinas deberá nombrar al nuevo presidente de la instancia.
Dentro de los nombres que suenan internamente está Claudio Muñoz, que
trabajó durante varios años con los españoles de Telefónica.
Recordemos que el Estado también tiene representación dentro del
directorio: la exministra de Obras Públicas, Loreto Silva, y el
exintendente de la Araucanía, Luis Mayol. Como director suplente está el
exasesor de Sebastián Piñera y exministro, Mauricio Rojas.
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