El accidente ocurrió durante las pasadas fiestas patrias, cuando Larraín atropelló y dio muerte al hombre, mientras -según la acusación- conducía en estado de ebriedad.
La decisión de Marisol Venegas se produjo previo pago de una suma poco superior a los 10 millones de pesos y donde, según acusa el abogado Gonzalo Bulnes, se “presionó” a la mujer por parte de la familia Larraín. Un acto que calificó como “abusar de la fragilidad del pobre”.
“Se fueron directamente a meter a la casa de la viuda. Fueron inicialmente el viernes pasado –eso lo supe por boca de la viuda el día sábado- y siguieron abordando a los hermanos y a la viuda para intentar, a través de ellos, presionar a la viuda”, dijo Bulnes a Cooperativa.
El jurista destacó que Marisol Venegas “es una mujer con muy baja escolaridad, que escasamente firma –con mucha dificultad- su nombre”.
Este hecho muestra “la fragilidad de la pobreza” y “demuestra que toda la seguridad que intentaba proyectar Carlos Larraín era simulada, porque él sí tenía temor a nuestra prueba, por algo intentó y logró cerrar la posibilidad de que nosotros lo acusáramos” por homicidio, afirmó.
La situación judicial del hijo del presidente de RN se ve más próspera, pues a diferencia de los siete años de cárcel efectiva que pedirían los querellantes, el Ministerio Público solicitó una pena de cuatro años de presidio menor en su grado máximo más la accesoria de multa y la suspensión de su licencia de conducir de por vida.
El pasado viernes, la fiscalía de Cauquenes presentó la acusación contra Larraín y contra sus dos amigos Sofía Gaete y Sebastian Edwards, quienes viajaban en el mismo vehículo al momento del accidente.
Los dos jóvenes fueron acusados por el delito de obstrucción a la investigación ya que ambos mintieron a Carabineros dando las características de un vehículo distinto al que ocasionó el accidente, con el fin de encubrir lo sucedido.
Con la presentación de la acusación fiscal, se está a la espera que el tribunal fije la audiencia de preparación de juicio oral.