“Sr. Ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre ¡Con nuestros hijos no
se meta!”. Así parte la carta que la organización Credo Chile llama a
firmar para protestar contra el Ministerio de Educación por el cuento “Nicolás tiene dos papás”
La
organización, ligada al grupo Acción Familia, llama a
los padres y apoderados a manifestarse contra el texto que “en nombre
de la tolerancia y la no discriminación se trata de imponer las
conductas homosexuales, incluso a los niños de esa edad, antes de que
tengan uso de razón”.
La
carta señala que el cuento, impulsado por el lobby homosexual, pretende
deformar prematuramente la conciencia de nuestros hijos.
La carta señala:
Sr. Ministro de Educación
Nicolás Eyzaguirre
¡Con nuestros hijos no se meta!
Menos con nuestros niños de 4 años y
mucho menos para intentar masacrar su inocencia. No, no aceptamos que su
Ministerio promueva el “cuento” del lobby homosexual que bajo el nombre
de “Nicolás tiene dos papás” pretende deformar prematuramente la
conciencia de nuestros hijos.
Sr. Eyzaguirre: la educación moral de mi
hijo me corresponde a mí y no a Ud.Yo no lo autorizo para que Ud. me
pase por encima promoviendo que se ponga en las manos de mi hijo una
historieta escrita por homosexuales.
¿Esa es la “calidad” de educación que Ud. nos promete?
¿Es la confusión moral de los niños en
todos los colegios que Ud. quiere promover? Inclusive antes de que
comience la expropiación de los colegios, Ud. ya da una señal de lo que
impondrá su “reforma”. A partir de ahora la enseñanza de las conductas
opuestas a la moral cristiana estará a cargo del Estado y para todo el
país, y además sin distingos de edad ni de religión.
¿Qué piensa Ud. Sr. Ministro que somos
los padres de familia? ¿Esclavos de un Estado totalitario y avasallador
del primero de nuestros derechos de educar a nuestros hijos? No, con
nuestros hijos, con nuestros niños, no se meta.
Exijo que retire de inmediato el
auspicio de esos “cuentos” por parte de su Ministerio e impida su
difusión en cualquier jardín Infantil sin el expreso consentimiento de
los padres.
Si en el Gobierno que Ud. representa aún
quedan personas cristianas, les recuerdo que Nuestro Señor condenó con
las siguientes palabras el escándalo a los niños: “Pero al que
escandalice a uno de estos pequeños que creen en Mí, más le vale que le
cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y
le hundan en lo profundo del mar (San Mateo 18.6.).