Aunque la Presidenta, Michelle Bachelet, ponga todo su empeño por ordenar su casa denominada “Nueva Mayoría” donde conviven siete disímiles voluntades de partidos políticos, la tarea parece cuesta arriba cada cierto tiempo de no más allá de cinco o seis días de paz.
Las llamadas “al orden” a los presidentes de partidos no se hacen esperar, terciando en ellos también el ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Peñailillo, quien repite a los dirigentes terminar con voces destempladas entre ellos y alinearse a una sola voluntad de hacer Gobierno y sacar adelante las reformas estructurales que el programa de Bachelet ha planteado a la ciudadanía.
Cuando todo parecía marchar bien, luego de la última reprimenda presidencial en el palacio capitalino, aparecen nuevos roces, esta vez por la reforma educacional que el sector más de izquierda quiere despachar cuanto antes en contraposición de la DC que quiere darse el tiempo hasta el 31 de enero próximo, para escuchar todas las opiniones, en especial de la Iglesia Católica.
La Moneda, nuevamente tuvo que intervenir poniendo paños fríos y tratar de consensuar las voluntades de los habitantes de la casa de la “Nueva Mayoría”.
El presidente de la “Comisión de Educación” del Senado, Fulvio Rossi (PS) nuevamente fustigó al presidente de la Falange, senador Ignacio Walker, cuando conoció un cambio de fecha para votar el proyecto de la reforma educacional.
“Es un gustito del senador Ignacio Walker y si con eso conseguimos sacar el proyecto en enero, le concedo el punto. Es una actitud mezquina, ya que para ganar presiona a La Moneda”, se quejó el socialista que en definitiva no tiene buenas migas con su colega.
“Yo lo veo sin ninguna convicción y más bien lo veo más convencido del lucro que de la selección. Yo siento que él está borrando con el codo lo que firmó con la mano en un momento histórico, cuando estuvimos ad portas de una elección. La actitud de Walker ha sido de profunda deslealtad con el gobierno y presidencia. Llevo un año conviviendo con una persona que ha hecho alianza con la derecha en la Comisión de Educación”, acusó el socialista Rossi.
El más longevo de los senadores en ejercicio, Andrés Zaldívar Larraín (DC), 78 años, salió al paso en defensa corporativa manifestando que las declaraciones del joven senador socialista “son inaceptables. Varias veces le he dicho que no reflexiona bien sus planteamientos, porque parece con una cosa casi crítica, casi un ataque a la DC. Dio a entender que nosotros éramos desleales y eso es inaceptable”. Luego Zaldívar agregó que “a veces habla demasiado y provoca declaraciones que irritan a una contraparte. Él tiene que darse cuenta que nosotros somos aliados y no enemigos, no somos una contraparte en contra de él”.
En relación a los tiempos para poner fin a la reforma educacional, el ministro Peñailillo fue claro en manifestar que La Moneda coincidió con los “senadores DC” en el sentido que el proyecto tiene que ser despachado antes del 31 de enero próximo. Así también lo expresó el ministro vocero Álvaro Elizalde quien manifestó que “para que no se atrase el proceso, necesitamos que el Congreso se pronuncie antes del receso legislativo”.
Con todo, el Ejecutivo corrió los tiempos y se hará con los plazos impuestos por el falangismo muy a pesar de Rossi.
Reforma laboral
Cauta ha sido hasta hoy, la ministra del Trabajo y Previsión Social, Javiera Blanco Suárez, en relación a no filtrar planteamientos que se vendrán en la tercera reforma que presentará el Gobierno de Bachelet, ahora en el plano laboral, luego de la tributaria, ya en marcha y, la que se discute aún en sus tres primeros articulados, la educacional.
El Ejecutivo, prometió enviar la iniciativa este año al Parlamento. Todavía hay tiempo y eso se aprovecha para dialogar con empresarios y trabajadores. Sin embargo, trascendió que la reforma laboral no será del gusto de los afiliados a la Central Unitaria de Trabajadores que lidera la militante comunista, sicóloga y profesora de filosofía, Bárbara Figueroa Sandoval.
Ya se sabe que el texto vendrá con letra chica, porque se habría descartado aquello de prohibir por ley que empleadores y trabajadores negocien contratos individuales. También se supo que no habrá sindicalización automática como quiere la CUT y que no habrá negociación colectiva interempresas. Se supo eso y mucho más.
La presidenta de la central de trabajadores, ya dijo que era “preocupante” conocer esos temas ya que se está “instalando una sombra de dudas respecto a lo que nosotros entendíamos que ya había sido abordado”.
Aquí en Magallanes, el presidente en ejercicio del Partido Comunista y consejero regional, Dalivor Eterovic Díaz, declaró al Diario El Pingüino que esperan que lo planteado en el programa de Gobierno de la “Nueva Mayoría” se cumpla, reclamando que “hay mucho desconocimiento” sobre la reforma laboral.
“Nosotros hemos sido claros en nuestra postura, en el sentido que queremos principalmente fortalecer la sindicalización, lo que tiene que ver con el libro cuarto del Código del Trabajo. Que haya derecho a huelga efectiva, que se ponga fin al reemplazo de trabajadores en huelga, incluso nos gustaría que existiera la sindicalización automática, vale decir, que un trabajador por el sólo hecho de ingresar a una empresa forme parte del sindicato en forma voluntaria. Sin embargo, no estamos tan seguros que esos puntos vayan a estar con el énfasis que nosotros queremos”, dijo el dirigente.
El también consejero regional, agregó que “no hay que olvidar que el sector empresarial ya ha sido claro en manifestar una vez más que esto va a significar un frenazo en la economía, un aumento en la cesantía, argumentos que sacan siempre. Veremos cómo se presenta la reforma, en eso estamos”, dijo un Eterovic preocupado por el texto que presentará el Palacio de La Moneda.
Con todo, el borrador del proyecto de ley se analiza día a día, cambiándose articulados y propuestas de acuerdo a las “conversaciones de aquí y de acullá”. También desde La Moneda analizan la fecha de presentación, el momento exacto, para que no vaya a producir más ruidos de lo que se están generando con la reforma educacional. Abrir otro frente de discusión no es bueno para el Ejecutivo, de allí que es probable que la reforma laboral, se presente al Congreso después de marzo próximo. Puede ser.
No obstante, la ministra Blanco Suárez expresó que “siempre hemos dicho que este es un compromiso para presentarlo este año”, habrá que hacerle caso.
La constitucional
Siempre se ha dicho que el segundo Gobierno de la Presidenta Bachelet será una administración “reformista” y así lo estableció la propia Mandataria en su primer discurso ante el “Congreso Pleno” el 21 de mayo pasado, en rigor el quinto de su carrera presidencial, considerando su paso por La Moneda entre 2006 a 2010.
Terminar con la inequidad educacional y tributaria, reducir la desigualdad, seguir modernizando el país garantizando el crecimiento económico, son puntos básicos de lo expresado.
“Haremos los cambios de manera democrática y transparente, y gobernaremos dialogando con todos los sectores. La reforma fundamental será un cambio estructural de la educación en Chile en todos sus niveles…Si la educación es un derecho de todos, entonces debemos financiarla con fondos públicos”, destacó aquel día de mayo pasado.
Obviamente no dejó pasar la oportunidad para referirse a cambios sustanciales en materias electorales como el término del sistema binominal de elecciones parlamentarias por uno “proporcional inclusivo” que hoy se discute en el Senado y el cambio de la Carta Fundamental “con sentido a largo plazo” para hacer una “buena política” para terminar con un país cuyos ciudadanos están “atados al pasado”.
Bachelet en el ámbito constitucional no quiere una “reforma” quiere un verdadero “cambio a la Constitución Política del Estado”, que sea discutida entre todos, no sólo de élites políticas y especialistas constitucionalistas.
Por otro lado la Jefa de Estado descartó que el tema sea discutido en una asamblea constituyente, como muchos plantean. “No, no se hará de esa forma”, dijo hace poco más de un mes. “Hay otros mecanismos mediante los cuales podemos asegurar valores importantes como la participación y que sea democrático. Lo importante es que no sea una discusión de unos poquitos, sino que amplia, llámese cabildos o donde la gente pueda debatir. No basta con una u otra iniciativa, sino que hay que realizar un conjunto de iniciativas que nos permitan que la política vuelva a tener el prestigio que tenía”, aclaró.
Como puede apreciarse, el río seguirá aumentando su caudal de discusiones y análisis; de encuentro y de desencuentros para llenar cuartillas con todo tipo de palabras y conceptos, por lo menos hasta las vacaciones antes del receso legislativo de febrero próximo.