El mes de septiembre se caracteriza por ser un mes de alegría, con la
celebración de fiestas patrias y la llegada de la primavera, pero en
este 2020 estuvo marcado por la pandemia del coronavirus, las consultas
psicológicas por trastornos de ansiedad y problemas asociados al estado anímico alcanzaron un 58% según cifras de PsicologíaChile.cl, plataforma integral de consultas de mental a distancia.
En tercer lugar, las crisis de pánico o angustia alcanzaron un 7% de las consultas y luego los trastornos del sueño con el 5%.
“El encierro prolongado y la incertidumbre yendo hacia adelante,
tanto en términos del avance o retroceso de las restricciones sanitarias
como en las condiciones laborales y sociales han afectado mucho a las
personas que están viviendo en un estado prolongado de alerta que genera
un desgaste significativo. Además, hay que considerar que la rutina en
casa es intensa, conciliando diferentes aspectos de la vida cotidiana
-trabajo, estudios, crianza, descanso, recreación- y eso también provoca
un estrés que parece no tener válvulas de escape”, comenta Andrea
Trincado, psicóloga y co-founder de PsicologíaChile.cl.
Por otra parte, hay personas que han debido cambiar su fuente
laboral, diversificando sus actividades productivas ya que su modelo
tradicional de trabajo se vio afectado.
“Tenemos personas que han debido dejar de lado su ejercicio
profesional por la pandemia, reinventándose y apostando por innovadoras
formas de generar ingresos. Esas apuestas son costosas anímicamente,
porque si la persona ya perdió su fuente ‘tradicional’ de trabajo, lo
cual tiene un costo emocional importante, la nueva forma de trabajar
tampoco viene con una ‘garantía’ de éxito o si quiera de que la persona
se sienta a gusta haciendo eso, entonces se tiene crea un ambiente de
ansiedad directamente proporcional al nivel de expectativas de éxito que
se tiene de ese proyecto”, agrega la especialista en salud mental.
Estos cuadros de ansiedad se desencadenan en personas de todas las
edades, de todos los estratos sociales y niveles de ingresos, y se
manifiestan en sentimientos de preocupación por situaciones que
están próximas a ocurrir y que tienen que ver con lo que se espera como
resultado.
Para lidiar con esas emociones, las personas recurren al consumo de
productos que liberan endorfinas de manera instantánea y así controlar
ese sentimiento. “Los trastornos de ansiedad gatillan el consumo
de alcohol, tabaco, azúcar y carbohidratos y además modifican los
patrones del sueño-vigilia, causando insonmio”, añade.
Irritabilidad, inestabilidad emocional, sensación de intranquilidad
son todos síntomas de ansiedad. Los expertos de PsicologíaChile.cl
recomiendan evitar el consumo de alimentos que contengan
cafeína, como el café y las bebidas carbonatadas, el exceso de azúcar
-especialmente por las tardes/noches- y los carbohidratos, procurar un
descanso de 8 horas y limitar el uso de pantallas, con especial énfasis en los menores de edad, ya que la exposición a la luz azul de las pantallas altera los ciclos de sueño.
“Una dieta saludable y equilibrada, sin grasas saturadas en exceso,
azúcares refinados y carbohidratos, aumentar el consumo de frutas y
verduras frescas, mantenerse hidratado, evitar hábitos de vicios como el
tabaquismo y sedentarismo y dormir la cantidad de horas recomendadas
son todos elementos que, en su conjunto, ayudan a disminuir la sensación
de ansiedad. Además, es importante contar con una rutina predecible y
‘controlada’, donde las personas puedan anticipar qué va a suceder y
ajustar sus expectativas a lo que sucederá y así sentir que sus
emociones están reguladas”, puntualiza.
BIOBÍO CHILE