“Yo
me ofrezco a acompañarte a la clínica en mayo para que no sea tan
terrible. Vamos, vamos, que tú y yo sabemos que tienes muchas razones
para vivir. Yo me pongo con los pasajes, tengo contactos en la embajada
para tramitar la visa rápidamente”.
Este fue uno de los mensajes que le
envió el periodista y conductor de CHV Noticias, Iván Núñez, a Rafael
Garay en 2016, luego de enterarse del supuesto cáncer que el ingeniero
padecía. La conversación fue leída esta mañana ante el 2° Tribunal Oral
en lo Penal de Santiago.
Tanto Núñez como su esposa, Marlene de la
Fuente, declararon hoy por el caso que tiene al ingeniero acusado de
estafas reiteradas, alcanzando una defraudación de casi $1.300 millones.
De
acuerdo al periodista, lo conoció hace casi diez años, cuando trabajaba
en Radio Futuro. Ambos coincidieron e iniciaron una amistad a partir de
un gusto en común: las artes marciales. Garay le enseñaba judo casi
tres veces por semana.
El alcoholismo de Garay
En
reiteradas ocasiones, el ingeniero declaró ante tribunales y medios de
comunicación que las estafas ocurrieron mientras se encontraba con un
alcoholismo severo. Este punto, clave de su defensa, fue cuestionado por
la víctima: “Esto que señala padecer de alcoholismo desde hace años, en
mi opinión, no se condice con la práctica deportiva que sí sosteníamos
semanalmente con muy pocas interrupciones”.
Y
en esa línea, continuó: “Una persona que es alcohólico desde hace una
década como él ha declarado, no puede estar a las 8.30 de la mañana
desarrollando una clase de artes marciales si pasó toda la noche en el
alcohol y yéndose de fiesta. Me parece que no se condice”. Y añadió que
salió de noche con él en dos ocasiones y que en ninguna lo vio consumir
alcohol.
El cáncer terminal
Según el relato del periodista, la única vez que vio a Garay alcoholizado fue justo después que
este publicara en redes sociales que padecía cáncer terminal. Ñúñez fue
hasta su departamento, donde el ingeniero estaba “completamente
borracho” y en compañía de una mujer “que se identificó como una amiga
ucraniana”. De acuerdo al conductor, intentó consolar al acusado, quien
lo golpeó en el abdomen, además de patear la silla en que estaba la
mujer, razón por la que esta cayó al suelo.
Posteriormente,
Garay le dijo que viajó hasta Francia a fin de tratarse el cáncer. “Me
llama de madrugada a mi celular, llorando, diciéndome
que está desgastado. De fondo se escuchaba el ruido de instrumental
médico (…) y ese era el ruido de fondo de la conversación, lo cual
hacía todo más verosímil (…) Incluso me manda una canción por Whatsapp
diciéndome que soy su amigo del alma,
su hermano”.
Ante la sorpresa del llamado, Ñúñez llamó al supuesto
recinto, desde el cual le dijeron que nunca ingresó un paciente llamado
Rafael Garay. “Cuando uno está frente un amigo, uno baja la guardia
(…) si me llama de madrugada y me dice que está en París en una
clínica y de fondo se escucha ruido de instrumental médico, uno baja la
guardia en el sentido que yo creo que es verdad. Que no tenía ninguna
razón para pensar que todo esto era una puesta en escena”, añadió
mientras que el ingeniero trataba de esquivar su mirada.