“A mí me toco jurar como ministro con el precio del cobre en US$2,90 y
hoy está en US$2,10?, explicó a modo de ejemplo, indicando que el escenario económico
requiere cuidado, tanto respecto de la política fiscal como del proceso de
reacomodo sectorial para adaptarse a la nueva realidad de precios relativos.
Valdés se refirió al tema tras participar en un panel de análisis
económico junto a los economistas del MIT, Vittorio Corbo, José De Gregorio y
Eduardo Engel.
En la ocasión, estimó que el desafío que enfrentamos en términos de
reacomodo de la economía y de depreciación es más perdurable, ya que se trata
de un “shock real de términos de intercambio, del precio del cobre, que
posiblemente es más persistente”, dijo.
Además, el secretario de Estado sostuvo que la regla número uno es que
la política económica no exacerbe el ciclo, no amplifique los problemas, y que,
bajo su apreciación, en Chile se encuentra la suerte de tener un marco
macroeconómico que logra esto.
En cuanto a los desafíos hacia adelante, sostuvo que el mejoramiento
del capital humano y un acceso más fluido y barato a la energía son asuntos
claves, aunque la agenda que propuso el gobierno en este ámbito es costosa a
corto plazo y está llena de discusiones, pero que lograron acuerdos.
Respecto a impulsar reformas estructurales, Valdés precisó que implica
enfrentar problemas que están descritos teóricamente porque estas instancias
toman tiempo en modelarse y los beneficios que producen están lejos en el
tiempo y los costos más cerca.