En prisión murió Cupertino Andaur, hombre que fue condenado por la
violación y homicidio de un niño de 9 años, Víctor Zamorano Jones.
El crimen se remonta a 1992 en Lo Curro, cuando el asesino ingresó al
domicilio del menor mientras sus padres no estaban, para ultrajarlo
sexualmente y luego asfixiarlo hasta la muerte.
En primera instancia se apuntó al hermano de Zamorano Jones como el
principal sospechoso, pero pistas proporcionadas desde Copiapó
permitieron finalmente el arresto de Andaur en marzo de 1993, de
entonces 42 años.
Así las cosas, el 23 Juzgado del Crimen lo declaró culpable y lo
sentenció a presidio perpetuo por el robo con homicidio y a otros 20
años por violación.
El castigo, sin embargo, no fue definitivo, pues en mayo de 1996 la
Corte de Apelaciones de Santiago lo condenó a muerte, decisión que más
tarde fue ratificada por la Corte Suprema.
El caso -dado el revuelo que provocó desde un inicio- terminó en las
manos del entonces Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, quien en cadena
nacional anunció el indulto para quien debía enfrentar el pelotón de
fusilamiento.
“La pena de muerte es tan inhumana como el crimen que la motivó. Solo
Dios da la vida, solo Dios puede quitarla”, dijo Frei en aquella
oportunidad.
Desde entonces, Andaur quedó recluido hasta su muerte. En 2017 había
presentado una solicitud de libertad, sin embargo, le fue denegada.
Según informó Gendarmería a través de un comunicado, el cuerpo del
recluso fue encontrado al interior de su celda, a eso de las 08:35 horas
de esta mañana.
“Las causas de su muerte hasta el momento son indeterminadas y están siendo investigadas”, detallaron.
BIOBÍO CHILE