El nuevo ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Mauricio Rojas, presentó su renuncia al cargo a menos de 4 días de asumir la cartera.
El Gobierno aceptó su decisión y el presidente Sebastián Piñera, desde el Palacio de La Moneda, nombró en su reemplazo a Consuelo Valdés Chadwick,
quien fue directora ejecutiva del Museo Interactivo Mirador (MIM),
directora del Museo Artequín y consejera del Consejo Nacional de
Televisión.
La salida de Rojas se vio gatillada tras la polémica que generaron sus dichos sobre el Museo de la Memoria, al cual calificó de “montaje”.
“Más que un museo (…) se trata de un montaje cuyo propósito, que sin
duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle
razonar”, dijo Rojas en el libro “Diálogo de Conversos”, que escribió
junto al actual ministro de Relaciones Exteriores, el canciller Roberto
Ampuero.
Desde la oposición, en tanto, las criticas fueron duras. La diputada y presidenta de la comisión de Derechos Humanos de la
Cámara, Carmen Hertz (PC), aseveró que tales dichos “sólo buscan
minimizar los horribles crímenes” que ocurrieron bajo el régimen de
Augusto Pinochet.
A juicio de la diputada Carolina Marzán (PPD), su renuncia le parece “un acto decente”. “Es lo mínimo que se puede esperar de un ser humano que le causa tanto daño con sus declaraciones a un país entero”, disparó.
Desde la Casa de Gobierno, y tras confirmar a Valdés Chadwick como la
nueva integrante de su gabinete, Piñera valoró su trayectoria en el área
y aclaró que como Gobierno no comparten las declaraciones que Rojas emitió en el pasado.