El hecho de que la
Presidenta Michelle Bachelet firmara el martes el proyecto de ley para
una nueva Constitución, a solo cinco días de culminar su segundo
mandato, no pasó inadvertido entre los partidos del oficialismo.
En
la Nueva Mayoría se reinstalaron las diferencias entre la Democracia
Cristiana (DC) y los otros partidos del conglomerado por el momento en
que se despachaba la propuesta de una nueva Carta Magna al Congreso.
La
presidenta falangista, Myriam Verdugo, se mostró escéptica de la
viabilidad del proyecto en el Congreso. “Seguramente va a dormir en el
sueño de los justos en el Parlamento”, dijo, aunque calificó la
iniciativa como “importante”.
“Valoro
el que la Presidenta haya cumplido el compromiso de enviar este texto
constitucional y, en ese sentido, no entiendo declaraciones de la DC que
dicen que esto es un saludo a la bandera, yo creo que se equivocan”,
expresó, en tanto, el presidente del PPD, Gonzalo Navarrete.
Además,
a raíz del nuevo Congreso que se conformará a partir del 11 de marzo,
Navarrete se mostró optimista por el rol de los legisladores respecto
del proyecto. “Esperamos que los parlamentarios impulsen un proyecto de
nueva Constitución en conjunto, con mirada de centroizquierda y una
visión país de transformaciones más profundas”, señaló.
A
pesar de las discrepancias con la falange, el presidente del Partido
Socialista (PS), Álvaro Elizalde, intentó calmar los ánimos sobre las
tensiones con la DC y afirmó que “nosotros creemos que Chile merece una
nueva Constitución y por tanto vamos a seguir bregando con ese
objetivo”.
Desde
Chile Vamos, en tanto, además de reprochar la fecha en que se envió la
propuesta para una Nueva Constitución, deslizaron elucubraciones sobre
el futuro político de la actual Mandataria, advirtiendo que tras el
anuncio se podría esconder una aspiración de Bachelet por un tercer
periodo presidencial.
El
secretario general de RN, Mario Desbordes, se refirió al anuncio
señalando que “probablemente sea el primer acto de campaña de la
presidenta Bachelet en cuatro años más, no se entiende de otra manera.
Le dio la extremaunción la propia Nueva Mayoría”.
El
diputado UDI Javier Macaya agregó que “cualquier propuesta que se haga a
menos de cinco días del término del mandato presidencial pierde total
validez, más allá de su contenido específico”.
Ante
esta crítica, el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, dijo que
“elaborar un proyecto de nueva Constitución no es un proceso breve (…)
El alegato sobre los tiempos no me parece sustantivo”.
Macaya
también reprobó el contenido de la propuesta de futura carta magna.
“Llenar la Constitución de garantías de derechos sociales es lo que hizo
Hugo Chávez en su minuto. Yo le pregunto a los chilenos si es que en
Venezuela esas garantías se están cumpliendo”, afirmó el parlamentario
gremialista.