Como
“Los Mercaderes de la Frontera” eran conocidos los narcotraficantes
colombianos que estaban tras el traslado y comercialización de la casi
media tonelada de marihuana “creepy” encontrada al interior de un bus en
Ecuador, y la cual tenía como destino nuestro país. El cargamento fue
encontrado luego que el conductor perdiera el control de la máquina,
chocando con otro vehículo en una zona conocida como “la curva de la
muerte”.
El accidente dejó 23 víctimas fatales y una cifra similar de
heridos. El caso es uno de los 37 procedimientos llevados a cabo en el
extranjero durante este año y los cuales terminaron con la incautación
de distintos tipos drogas que tenían como fin abastecer el consumo
chileno. La mayoría de estos operativos ocurrieron en Bolivia (18) y
Perú (13), seguidos de Ecuador, Colombia y Argentina.
Así
lo indica la información recopilada -y posteriormente corroborada por
las autoridades de cada país- por el departamento Antidrogas OS-7 de
Carabineros.
De
acuerdo a los datos, a los que tuvo acceso Emol, durante estos casi
nueve meses, se pudo confirmar que al menos 17.271 kilos de clorhidrato
de cocaína (1.745) y marihuana (15.496) tenían como objetivo abastecer
el consumo local. Sin embargo, advierte el capitán del OS-7, Alejandro
Molt, la cantidad podría ser mayor ya que no siempre se logra establecer
con exactitud la ruta de los traficantes.
“Chile
es uno de los países del Cono Sur que mayor cantidad de dinero está
dispuesto a pagar por drogas, ya que no es productor de estas
sustancias. Es por esto que el mercado local resulta tan atractivo para
las organizaciones criminales”, indicó el uniformado, agregando que las
bandas también tienen que invertir en el traslado del cargamento, lo que
se finalmente se traduce en un costo adicional para el consumidor. De
haber sido comercializado en Chile, el botín interceptado pudo haber
alcanzado un valor superior a los 259 millones de dólares, equivalentes a
34.481.340 dosis, señaló Carabineros.
Además,
detalla un informe del OS-7, entre 2015 y 2017, los pares extranjeros
incautaron 97,3 toneladas de marihuana, clorhidrato de cocaína, pasta
bases y drogas de síntesis -como éxtasis- antes de su ingreso a Chile.
De acuerdo a los análisis criminales realizados por la policía, la mayoría
de los cargamentos habrían sido ingresados desde Bolivia y Paraguay,
principalmente a través de rutas secundarias y ya en menor porcentaje
mediante aquellas con conexión directa.
Los
mayores obstáculos con los que se encuentran las bandas
narcotraficantes son los puntos fronterizos y la Cordillera de Los
Andes. “Al ser un fenómeno transnacional es importante el trabajo de
cooperación internacional que realiza el OS-7 para ir avanzando en
conjunto y establecer así las rutas y técnicas que van desarrollando las
organizaciones”, agregó Molt. En el caso de “Los Mercaderes de La
Frontera”, el método era el de narcobuses; vehículos de turismo que trasladan a personas de barrios populares.