El
nuevo Ministerio tendrá sede en Valparaíso, convirtiéndose así en la
primera Secretaría de Estado no domiciliada en la capital. Éste
considera la creación de dos subsecretarías: una de las Culturas y las
Artes, y otra del Patrimonio Cultural, que contará a su vez con un
Servicio Nacional del Patrimonio Cultural. Ambas estarán desconcentradas
territorialmente.