Hace cerca de un mes que uno de los denominados “presos de la revuelta” durante el estallido social, Nicolás Piña, fue sentenciado a 10 años de cárcel por el delito de homicidio frustrado contra un carabinero. Sin embargo, actualmente se encuentra prófugo de la justicia.
Esto debido a que el tribunal no acogió la solicitud de la Fiscalía Centro Norte, de dejarlo en prisión preventiva hasta que dicha sentencia quedara ejecutoriada. Y es por ello que el Ministerio del Interior, y el Consejo de Defensa del Estado (CDE), solicitaron la revocación del fallo.
Pero una vez que la Corte de Santiago acogió dicha apelación, el ingeniero, de 34 años, ya no estaba en su casa y no han podido dar con su ubicación.
Según consignó La Tercera, el 30 de julio del 2021, Nicolás Piña conversó con el candidato presidencial en ese entonces, Gabriel Boric. Esto, al interior del centro penitenciario Santiago 1, donde cumplía prisión preventiva.
Medida cautelar que realizó hasta agosto del mismo año, cuando pasó a estar en libertad bajo arraigo nacional, no podía salir del país.
Frente a ello, la Fiscalía, el Ministerio del Interior y el CDE, solicitaron la prisión preventiva para dicho “preso de la revuelta”, hasta que la sentencia estuviera ejecutoriada.
“Preso de la revuelta”
Sin embargo, el tribunal no accedió a dicho requerimiento, de acuerdo al medio citado, argumentando que el imputado había asistido a todas las audiencias, hasta el momento, y no había riesgo de fuga evidente.
Lo anterior fue apelado por los acusadores, Fiscalía, Interior y CDE. Y el tribunal acogió la apelación, por lo que, finalmente, la Corte de Santiago ordenó la prisión preventiva para Piña.
Pero cuando los policías lo fueron a buscar al domicilio donde debía estar cumpliendo arresto domiciliario nocturno, no estaba y tampoco pistas sobre su paradero.
Los querellantes e investigadores creyeron que Piña no volvería de forma voluntaria. Por lo que Fiscalía solicitó al tribunal una orden de detención en su contra, quedando en calidad de prófugo de la justicia.
Al mismo tiempo, la Defensoría Penal Pública, que defiende al prófugo, presentó un recurso de nulidad en dicha causa. Y si bien fue acogida a trámite, aún no se toma una decisión sobre la solicitud.