En concreto, dado
que la menor padecía una fibrosis quística avanzada y estaba en lista de
espera desde agosto del año pasado, se le hizo una reducción de órganos
a un paciente adulto para injertarlo en un paciente pediátrico, explicó
Pedro Felipe Undurraga, jefe de trasplante pulmonar de Clínica Las
Condes.
“Con esto estamos disminuyendo la alta mortalidad que tienen las
listas de espera pediátrica de trasplante a nivel nacional”, subrayó el
profesional, haciendo énfasis en la importancia del trabajo conjunto
entre lo público y lo privado, en este caso, con el Hospital San Borja
Arriarán.