La Superintendencia
de Educación sancionó al colegio municipal Mercedes Marín del Solar de
Providencia por obligar a un
alumno de segundo básico que estaba eximido de las clases de religión a
permanecer en la sala sin darle alternativas académicas.
Desde 1983, por el Decreto Ley 924, se establece que los colegios
deben impartir dos horas de clases de religión, pero los padres pueden optar a
eximir a sus hijos de dicho curso. Y por
normativa de la Superintendencia de Educación, se establece que todos los
alumnos eximidos deben contar con una alternativa académica, lo que no estaba
sucediendo en el colegio Mercedes Marín del Solar.
La Superintendencia de Educación indicó a La Tercera que el artículo 10
y 11 del DFL N°2, de 2009 del Ministerio de Educación, que “se respete su
libertad personal y de conciencia, sus convicciones religiosas, ideológicas y
culturales, conforme al reglamento Interno del establecimiento”. Y que “ni el
Estado ni los establecimientos educacionales podrán discriminar arbitrariamente
en el trato que deben dar a los estudiantes y demás miembros de la comunidad
educativa”.
Además, las “clases de religión deberán ofrecerse en todos
los establecimientos educacionales del país con carácter de optativa para el
alumno y la familia”.
RECLAMO DE LA FAMILIA
Para la madre del niño, Úrsula Eggers, la situación llegó a tal punto que a su
hijo “lo obligaron a confeccionar una lista con los nombres de los niños que se
portaban mal en clases, lo que generó el rechazo de sus compañeros”. Además,
indica la madre “los docentes acosaban a mi hijo cuestionando el hecho de que
estuviera eximido del curso de religión, seguía llegando a la casa con tareas
del curso y dado que exigí al colegio que se cumpliera la eximición de mi hijo,
el director consideró que existía un conflicto y lo interrogó a puertas
cerradas”.
Pero este no es el único caso. En la comuna de Providencia hay
3.500 estudiantes eximidos del curso de religión, que representan un 41% del
total de los estudiantes de colegios municipales de la comuna. Y por Ley de
Transparencia, se señaló que muy pocos colegios de la comuna cuentan con una
alternativa académica para los alumnos eximidos del curso de religión, por lo
cual están incumpliendo la normativa actual de la Superintendencia de Educación.
A raíz de esto, la madre comenzó una campaña en Facebook en donde
muchos padres han comentado que sus hijos eximidos del curso de religión
también son obligados a permanecer en la sala de clases y en otros casos son
llevados al patio o a la biblioteca del colegio sin un supervisor guía.
Desde la Superintendencia explicaron que el establecimiento fue
sancionado en primera instancia, con una multa de 54 UTM. Posteriormente, el
colegio presentó un recurso de reclamación, el 28 de septiembre, el que se encuentra
en proceso de tramitación.
(Fuente La Tercera)