La propuesta de La Moneda debía contar con un mínimo de 22 votos para lograr su ratificación. Un apoyo que era incierto, pues las dudas hacia Rajevic aún rondaban al interior del oficialismo.
En los últimos días, el gobierno salió a desmentir versiones que hablaban de una negociación entre el Ejecutivo y legisladores para
aprobar el nombramiento de Rajevic a cambio de ceder el nombre del
nuevo Fiscal Nacional. Tanto La Moneda como la Nueva Mayoría negaron
tales intenciones.
Claves resultaron los votos de quienes se abstuvieron de votar:
Hernán Larraín, Iván Moreira y Antonio Horvath. También estaba en duda
la postura de Lily Pérez, quien finalmente rechazó el nombramiento y la
de Alejandro Guillier, quien votó a favor.
Ahora, la presidenta Bachelet deberá proponer un nuevo nombre para asumir la dirección del órgano contralor.