Esta sanción es la más alta cursada por esta Superintendencia a una
empresa del sector salmonero y equivale a $2.226 millones.
Cabe destacar que en los 18 centros de cultivo se detectaron 38
infracciones a la normativa ambiental y sanitaria, las cuales se agruparon en
10 categorías, entre las que se cuenta “el apozamiento de redes en sectores
aledaños a los centros de cultivo; residuos de la actividad en fondo marino y
playas aledañas; no se dispone adecuadamente las mortalidades de salmones,
produciéndose el escurrimiento de material orgánico al medioambiente;
sobreproducción en el Centro de Cultivo Bahía Anita; balsas jaulas y plataformas
fuera del área concesionada, entre otros”, señala un comunicado de la SMA.
Durante el proceso sancionatorio la compañía presentó descargos ante
la SMA. Analizados todos los datos aportados en el proceso, se llegó a la
constatación de 35 de las 38 infracciones detectadas, absolviendo a la empresa
de 3 cargos formulados.
Para la ponderación de las multas cursadas se tomaron en
consideración, entre otras circunstancias, el riesgo ocasionado por las
infracciones al sistema de los fiordos patagónicos y la afectación del sistema
de control ambiental.
Para mayores detalles de la sanción, acceder al expediente completo en
el Sistema Nacional de Fiscalización Ambiental (SNIFA)