El deporte de la canasta en Magallanes está de luto. El sensible fallecimiento de Carlos Santos Mansilla ha generado una profunda conmoción en la comunidad deportiva de Punta Arenas, donde su nombre es sinónimo de entrega, tanto dentro de la cancha como en las oficinas de la dirigencia.
Santos Mansilla, cuya partida se produjo en la capital del país, dejó una huella imborrable en el básquetbol austral, siendo una de las figuras clave que permitió posicionar a la región en el mapa nacional de esta disciplina durante las últimas décadas.
Su vínculo con el básquetbol comenzó en la alta competencia local. Como jugador, defendió con orgullo las camisetas de clubes históricos de la ciudad:
Audax
Progreso
Español
Su talento y garra lo llevaron a integrar la Selección de Punta Arenas, donde representó a la ciudad en diversos torneos, ganándose el respeto de sus pares por su profesionalismo y amor por la camiseta.
Tras colgar las zapatillas, Carlos Santos Mansilla no se alejó de los gimnasios. Por el contrario, asumió el desafío de liderar la Asociación de Básquetbol de Punta Arenas. Bajo su presidencia, la institución vivió años de gran actividad, destacándose por una visión centrada en el recambio generacional.
Hitos de su gestión:
Nacionales Juveniles: Fue el motor principal tras la organización de campeonatos nacionales de categoría juvenil en Punta Arenas, tanto para damas como para varones.
Fortalecimiento institucional: Trabajó en la modernización de los procesos de la asociación, siempre buscando que el básquetbol magallánico mantuviera su estatus de potencia nacional.
Proyección de talentos: Facilitó que jóvenes promesas locales tuvieran vitrina frente a los seleccionadores nacionales.
Desde la Confederación Deportiva de Magallanes y los distintos clubes locales, han enviado mensajes de condolencias a su familia. La comunidad lo recuerda no solo por sus logros administrativos, sino por su calidez humana y su presencia constante en las tribunas del Gimnasio de la Confederación.
Con su partida, el básquetbol de Punta Arenas pierde a uno de sus directivos más apasionados, pero queda su legado en cada campeonato juvenil y en la solidez de la asociación que alguna vez lideró con éxito.