Un nuevo e intenso choque político sacude al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. La realización del festival de cine "Post Porn" en espacios como el Centro Cultural España y el Parque Cultural de Valparaíso ha desatado una tormenta en el Congreso, luego de que se confirmara que la instancia fue beneficiada con fondos concursables públicos.
Parlamentarios de Renovación Nacional (RN) y el Partido Republicano lideran la ofensiva, cuestionando que recursos del Estado se destinen a eventos de contenido explícito. La respuesta de la ministra Carolina Arredondo no se hizo esperar, escalando la discusión a un plano ideológico sobre el financiamiento del arte en Chile.
Durante una actividad oficial, la ministra Arredondo rechazó tajantemente las críticas, interpretándolas como una estrategia para debilitar el presupuesto del sector.
Autonomía técnica: La secretaria de Estado recordó que el ministerio no elige los proyectos "a dedo", sino que estos dependen de evaluadores externos y autónomos que aplican criterios técnicos.
Libertad de creación: Arredondo enfatizó que el Estado debe garantizar la diversidad de expresiones artísticas sin censura previa.
Denuncia de intencionalidad: Según la ministra, existe una intención de la oposición por "cuestionarlo todo para intentar quitar recursos a la cultura", advirtiendo un riesgo para la institucionalidad artística.
Desde la vereda contraria, el malestar es profundo. Diputados de la bancada de RN anunciaron acciones inmediatas para transparentar el proceso:
Oficios de fiscalización: Se solicitará el detalle exacto de los montos transferidos y las actas de evaluación que validaron el proyecto.
Criterios de prioridad: Los parlamentarios argumentan que, ante urgencias sociales en seguridad o salud, el subsidio a temáticas de nicho o explícitas resulta "ajeno al sentir general".
Amenaza presupuestaria: La oposición sugirió que esta polémica marcará la pauta en la discusión de los fondos de cultura para el próximo año, exigiendo filtros más estrictos.
El caso del festival "Post Porn" reabre una herida histórica en la política cultural chilena:
Postura de Gobierno: El financiamiento debe ser ciego al contenido para evitar la censura política.
Postura de Oposición: El Estado tiene la responsabilidad ética de decidir qué contenidos representan un beneficio social real antes de asignar dinero de todos los chilenos.